La primera carrera de Fórmula 1 en la historia de Emiratos Árabes será recordada por todos los aficionados a este deporte por ser un auténtico despropósito. Dos banderas rojas, un carrusel de accidentes, coches de seguridad virtuales y un circuito donde las piezas de fibra de carbono se amontonaban en la pista. Hamilton consiguió coronarse en el caos. Verstappen fue segundo y Bottas le ganó la tercera posición a Ocon en la recta final.

La carrera se mostraba apetecible. Lewis Hamilton y Max Verstappen llegaron a la penúltima cita del mundial de Fórmula 1 con una diferencia de seis puntos. Tras una sesión de clasificación de infarto, la carrera prometía emociones fuertes. Con Bottas como escudero de lujo de Mercedes, el semáforo se apagó en Jeddah para dar comienzo al Gran premio de Emiratos Árabes.

La salida, contra todo pronóstico, fue limpia. Los cinco primeros clasificados no intercambiaron posiciones en un arranque muy conservador de todos y en el que Checo Pérez estuvo a punto de arruinar la carrera de Verstappen. Con los coches midiéndose en carrera, llegó Mick Schumacher para comenzar un espectáculo de la FIA sólo superado por el GP de Bélgica.

Primero, coche de seguridad. Ambos Mercedes realizaron su parada con el objetivo de llegar con neumáticos duros al final de la carrera. Red Bull optó por dejar fuera a Verstappen. Cuando los comisarios retiraron el Haas de Schumacher comprobaron que las barreras de protección se encontraban dañadas. Bandera roja y golpe encima de la mesa de Max Verstappen.

Primera bandera roja

El negocio fue redondo para Red Bull. Habían pasado a ambos Mercedes sin adelantarlos en pista y, además, podían montar un nuevo juego de neumáticos. Tras los minutos de espera de rigor, los pilotos volvieron a salir a pista para realizar la segunda salida de la tarde.

Verstappen no realizó una buena salida. Hamilton volvió a ganarle la posición y le cerró la puerta en la primera curva. El holandés se fue por fuera y le ganó la posición al británico que se quejaba amargamente por radio a su equipo. Hamilton fue adelantado por Ocon en la caótica salida y tuvo que comenzar a remar desde el principio.

Segunda bandera roja y la polémica

No duró mucho la reanudación de la carrera. Mazepin y Checo Pérez se quedaron fuera tras un aparatoso accidente. Segunda bandera roja de la carrera. Los coches volvieron a boxes en medio de una encendida discusión entre la FIA, Red Bull y Mercedes.

Mercedes argumentaba, con cierto rigor, que Verstappen había adelantado ilegalmente a Hamilton utilizando la escapatoria de la primera curva. Los de la bebida energética afirmaban que fue Hamilton el que no dio más oportunidades a Verstappen. Y la FIA, con el papelón del siglo, decidió hacer algo inaudito en la historia de la Fórmula 1: negoció la penalización con los equipos.

Michael Masi decidió proponer a Red Bull una sanción de dos puestos en la resalida de la carrera. Tras un intenso intercambio de mensajes, Red Bull aceptó que Max Verstappen saliera tercero. Segundo fue Hamilton y primero Ocon.

Verstappen salió bien esta vez y logró adelantar a Hamilton y Ocon. El holandés marchaba primero en la vuelta 17 tras dos salidas y algún periodo de coche de seguridad. Sin embargo, la estrategia de Red Bull pasaba por el adelantamiento rápido a Hamilton y dejaba el final de la carrera en el aire. Verstappen optó por montar neumáticos medios en vez de los duros como Hamilton.

La carrera se desarrolló dentro de una extraña normalidad en el circuito de Jeddah. Cada toque de los coches con los muros o con otro coche provocaba que los pedazos de fibra de carbono quedaran en la pista. Los periodos de coches de seguridad virtuales se hicieron interminables. El propio Fernando Alonso cargó duramente contra dirección de carrera por las peligrosas condiciones en las que se encontraba el trazado.

El esperpento llegó después. Tras varios envites de Verstappen y Hamilton, dirección de carrera obligó a Verstappen a devolver la posición a Hamilton. El piloto holandés lo quiso hacer en una zona de máxima aceleración. Redujo la velocidad considerablemente, pero Hamilton no supo o quiso interpretar la señal y terminó impactando contra la zona trasera del coche de Verstappen. El alerón delantero de Hamilton quedó algo dañado, pero pudo continuar la carrera sin mayor problema. El lío estaba montado.

Comentaristas y periodistas cargaron duramente contra Max Verstappen por lo que denominaros un brake test (prueba de freno). Sin embargo, las imágenes dejan lugar a dudas. Hamilton no quería pasarle en ese momento porque de hacerlo debía defender posición con Verstappen en la siguiente zona de DRS. Se habló de una dura sanción a Verstappen e incluso la bandera negra (descalificación) para él.

Finalmente, Michael Masi puso una penalización de cinco segundo para Verstappen, que ya marchaba segundo, por el recto en la salida, pero la investigación por el toque quedó anotada para después de la carrera. Hamilton, Verstappen y Bottas completaron el podio más polémico de la temporada y ya es decir.

Los comisarios sancionaron con diez segundos más a Verstappen que no influyeron en su posición final por la ventaja sobre Bottas. Sin embargo, la polémica sigue encendida y seguro que esta semana habrá debate interno y externo sobre las consecuencias del pique Hamilton – Verstappen.

Todo acabará el domingo 12 de diciembre a las 14.00 en Abu Dabi. Hamilton y Verstappen, empatados a puntos, se jugarán el campeonato en la última carrera de la temporada como hacía años que no se veía. El último gran premio del mundial de Fórmula 1 estará más caliente que nunca.

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