La Fórmula 1 vive una de las temporadas más emocionantes de su historia reciente. Hamilton y Verstappen se disputan el título de la categoría reina del motor. Dos grandes pilotos con dos escuderías que luchan por llevarse el último título de la era híbrida dominada hasta ahora por Mercedes.

Lewis Hamilton quiere convertirse en el piloto con más títulos mundiales de la historia. El heptacampeón, empatado con Schumacher, busca su octavo título en una de las temporadas más difíciles de su carrera. Con un coche menos dominador, al piloto británico le está costando mucho doblegar a sus rivales. Además, la ayuda de su compañero de escudería, Valtteri Bottas, sigue sin llegar. El piloto finlandés no parece estar por la labor de ayudar a Hamilton.

Bottas ya ha anunciado que la próxima temporada partirá de Mercedes rumbo a Alfa Romeo. Un salto que disminuye la presión y merma casi al máximo sus posibilidades de hacerse poseedor del campeonato. El hasta ahora piloto de Mercedes no ha sido rival para Lewis Hamilton, que ha doblegado año tras otro a un Bottas venido cada vez a menos.

Los paseos triunfales por los circuitos de todo el globo se han acabado para las flechas negras. Ahora el enemigo no está dentro, sino delante. Max Verstappen y su flagrante RedBull están poniendo las cosas verdaderamente difíciles a Hamilton y Mercedes. Sin escudero a su lado, Hamilton pelea solo contra un joven con ambición y talento.

Los encontronazos no han parado de llegar en la presente temporada. Tras el grave accidente de Verstappen en Silverstone con Hamilton como señalado, llegó Monza y una nueva polémica. Ambos pilotos se buscaron y acabaron encontrándose. El resultado, los dos fuera de la carrera y tres puestos de sanción a Verstappen para la siguiente carrera.

Llegó Sochi

Rusia, territorio desconcertante para los amantes de la Fórmula 1. Un circuito que solía deparar una de las carreras más aburridas del año se convirtió en el escenario de uno de los mejores grandes premios de los últimos tiempos. Con lluvia de por medio, los pilotos tuvieron que saber sufrir y demostrar que las manos también importan.

Hamilton logró vencer gracias a que Mercedes le obligó a realizar una parada a falta de dos vueltas para el final. La lluvia se intensificó y el McLaren de Norris terminó por naufragar en medio de la tormenta. Pero a lo lejos de Hamilton, un coche azul y rojo asomaba entre el desconcierto. El RedBull de Max Verstappen se hizo con la segunda posición pese a salir último debido a la sanción por cambiar motor. El podio lo completó Carlos Sainz tras unas últimas vueltas de infarto

Hamilton sólo logró adelantar a Verstappen por dos puntos en la clasificación del campeonato. Ambos pilotos mantienen la pugna por ver quién es el gallo que manda en el corral. Demasiada tensión acumulada con accidentes de por medio para dos pilotos que no pretenden ceder ni un centímetro. Hamilton, sin la ayuda de un segundo piloto, debe mantener a raya las estrategias de los dos RedBull, aunque Checo Pérez no siempre está ahí para ayudar.

Un momento complejo para Mercedes tras años de dominio ininterrumpido. Hamilton debe demostrar ahora que sus siete títulos mundiales no sólo fueron cosa del coche. Verstappen tratará de doblegar a Hamilton y su casi infalible Hammer time. Con seis carreras por disputarse, cualquier cosa puede pasar en un mundial impredecible.

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