Al Khelaifi dejó ayer unas declaraciones que podrían meter el miedo en el cuerpo a más de un madridista. El jeque fue claro: «Mbappé se va a quedar en París. Nunca lo vamos a vender y nunca se irá gratis». Duras palabras de un hombre que no está acostumbrado a los focos. Pero que cuando sale de cara al público, lo hace de forma tajante. Su idea es clara. Mbappé es jugador del PSG y así lo va a seguir siendo. Sin embargo, cuando la otra parte se trata del Real Madrid de Florentino Pérez, todo puede suceder. No obstante, Mbappé se ha visto atrapado por la «cárcel parisina».

El jugador lo tiene bastante claro. Su futuro no esta ni mucho menos en París. Su madurez y su proyección lo hacen convertirse en el próximo galáctico del Real Madrid. Uno de esos que están llamados a marcar una época. Y el Madrid le viene como anillo al dedo. Con un proyecto bajo el nombre de Carlo Ancelotti, con una renovación por delante y con un nuevo estadio que está esperando la llegada del nuevo «Cristiano Ronaldo». Por que ver a Kylian Mbappé, liderando al Real Madrid, en el nuevo Santiago Bernabéu y con las gradas llenas de aficionados es un sueño que muchos aficionados tienen.

Todo parecía estar de cara para el Real Madrid. Florentino era tajante en cuanto al fichaje del jugador francés: «Tranquilos». Ese «tranquilos» del presidente del Real Madrid es sinónimo de que las cosas van por muy buen camino. Una sola palabra con la que Florentino lo dice todo. Para los madridistas es la palabra mágica. Además, las buenas relaciones entre ambos clubes, la situación de Mbappé y las ganas del propio jugador, parecían formas un camino de rosas entre París y Madrid. Pero Al Khelaifi ha mostrado su otra cara. Parece que la situación en la selección francesa no le ha sentado nada bien. Esa situación se trata de la gran amistad que están haciendo Benzema y Mbappé. El jugador del Real Madrid parece indicarle el camino a la joven estrella. Le habla del club, de lo que significa jugar ahí, le ha hablado del nuevo entrenador, con el que Mbappé estaría encantado de trabajar; es decir, toda una serie de maravillas que parecen estar sacadas de cualquier cuento infantil.

Además, las últimas declaraciones públicas de Benzema sobre lo que sería la llegada de Mbappé al Madrid, han dejado al jeque en mal lugar. Algo que no le ha gustado demasiado. El jeque es tajante y no parece que vaya a poner las cosas fáciles al Real Madrid. Al club blanco no le conviene enfurecer al líder catarí. El Real Madrid siempre se ha mostrado al margen de todos los rumores que podían salir. Siempre ha seguido un protocolo con el club francés, porque sabía que tarde o temprano, el club blanco tendría que meterse de lleno en el Parque de los Príncipes. Además, con la posible llegada de Achraf a París, el equipo español espera suavizar un poco el ambiente. El Madrid puede ejercer su opción de compra, pero si quiere que las relaciones Madrid-París sigan siendo de las mejores, Florentino debe ser paciente. El lío Mbappé está más caliente que nunca.

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