El Chelsea campeón

El día después de ganar una Champions siempre es plato de buen gusto. Aficionados y jugadores rememoran el encuentro y lo que ha sido el camino hasta llegar a la gloria. Pero en el caso del Chelsea, lo suyo es digno de rememorar en los libros de historia. Un largo camino que parecía haber perdido su sentido en el mes de enero cuando el equipo no carburaba.

Frank Lampard llegó al club tras la marcha de Sarri. Una apuesta por parte del equipo blue que parecía arriesgada ya que Lampard solo había completado una temporada al “máximo” nivel, jugando en Championship con el Derby County y dejando al equipo a las puertas del ascenso. Aunque la temporada de Lampard no fue mala, el equipo consiguió esa plaza Champions. Sin embargo, el ex mediocentro inglés no supo sacar partido a una millonaria plantilla muy bien reforzada en verano.

El club tiró por lo alto y fue a por Tomas Tuchel. El entrenador alemán cogió a un equipo decaído y consiguió levantarle la moral. Ha sabido sacar lo bueno de cada jugador, aunque los fichajes más golosos han dejado mucho que desear. Pero Tuchel ha confiado en ellos. A pesar del mal momento de Werner, el técnico ha apostado por él. Y ha dejado a un todo mediapunta como Mount, al cargo de una estrella como es Havertz.

Pero de lo que no cabe duda es que Tuchel ha disfrutado en el banquillo inglés de principio a fin. Al contrario que en su etapa en el PSG, donde en muchas ocasiones se vio mermado por la sombra de los Neymar y Mbappé. Hoy Tuchel muestra su lado más eufórico. Se le pudo ver dándolo todo en el vestuario tras ganar el trofeo europeo.

Aunque ya era considerado como uno de los entrenadores a tener en cuenta, tras esta hazaña, el mundo del fútbol le tendrá más respeto al técnico alemán. Su camino hasta llegar al título ha sido de lo más complicado que se puede encontrar un equipo. Atlético de Madrid, Oporto y Real Madrid fueron los equipos a los que se enfrentó en las rondas eliminatorias. Y en la final se batió con el mismísimo Manchester City de Pep Guardiola. Ese que ha estado más de veinte partidos sin perder.

Pero Tuchel no ha estado solo. Sus guerreros más incuestionables lo han acompañado hasta el final. Thiago Silva, Azpilicueta y Kanté. Tres honores cuya capacidad y cuyo sacrificio están más que demostrados. Categoría, experiencia y seriedad. Estos tres hombres han sido claves en la vuelta a la gloria del Chelsea. Sumados a la juventud de Mount han conseguido dar al Chelsea su segunda Champions en toda su historia.

Aunque técnico y jugadores llevan poco tiempo juntos, tienen aún un futuro muy prometedor en la Premier League. Es cierto que hay muchas cosas que cambiar. Pero lo de este Chelsea es para quitarse el sombrero. El equipo más inesperado, ha destronado a los más grandes y se ha coronado en Europa. Enhorabuena campeones.

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