El FC Barcelona se proclamó campeón de la Copa del Rey 2021 en la Cartuja goleando al Athletic Club por 4-0, arrebatándole así a la Real Sociedad su trono que tan solo duró dos semanas. En el terreno de juego los blaugranas dominaron de cabo a rabo la final, sin dejar competir a un Athletic que ha dejado mucho que desear en las dos últimas finales coperas. El Barça amplía con este título (31) su reinado como rey de copas respecto al Athletic (23).

Ronald Koeman apostó de nuevo por su sistema de tres centrales con el que tanto le costó dar con la tecla. Alineó a su 11 de gala, con la única duda de si acompañar en la punta de ataque a Messi con Ousmane Dembélé o Antoine Griezmann y si Gerard Piqué podría estar al cien por cien para ser de la partida. Finalmente el ex del Atlético fue el elegido y la decisión del técnico holandés no pudo ser más acertada. Por parte de Marcelino, alineó a sus mejores jugadores con la salvedad de Balenziaga en el lateral izquierdo en lugar de Yuri Berchiche y De Marcos por Ander Capa en la banda opuesta.

Onces iniciales de la final. Vía SofaScore.com

Una vez rodó el balón, el Barcelona se hizo dueño y señor de la pelota desde el inicio. A los cinco minutos ya avisaría con una buena ocasión de Frenkie de Jong mandando el balón al palo tras una asistencia de Messi. Ambos jugadores serían los que crearían más peligro al conjunto vasco a lo largo del encuentro. A los pocos minutos, el Athletic mostraría cual iba a ser su mejor baza para acercarse al gol. Mediante un balón parado Íñigo Martínez no consiguió rematar demasiado bien pese a estar libre de marca y envió el balón por encima del arco de ter Stegen. Poco más podía hacer el conjunto de Marcelino que aferrarse al balón parado y a los balones largos a Iñaki Williams a la espalda de la defensa culé. El veloz delantero vasco estuvo poco participativo y no pudo mostrar del todo sus mejores armas. La primera parte fue un monólogo total del Barça sobre el Athletic. Los datos de la posesión, como el algodón, no engañan: 84% a favor de los blaugranas respecto a un pobre 16% de los vascos.

En la segunda parte llegarían los goles, aunque solo fuese por parte de un equipo. Al inicio del segundo periodo, Griezmann avisó con un remate en el borde del área chica que mandó ligeramente desviado de la meta de Unai Simón. El meta vasco mantuvo vivo a su equipo durante los primeros minutos de la segunda parte con constantes intervenciones providenciales, destacando la de los disparos de Pedri y el consecutivo de Busquets en boca de gol. Dest y Jordi Alba, por su parte, causarían estragos por los carriles exteriores llegando a línea de fondo constantemente. Así llegaría el primer gol del Barça. Frenkie de Jong se disfrazó de Dest y apareció por la banda derecha tocando línea de fondo y poniendo un gran centro fuerte y raso a Antoine Griezmann que esta vez si que batió a Unai Simón en una jugada calcada a la que falló previamente. Nada pudo hacer Unai Simón que sostuvo a su equipo hasta el minuto 59. Con el gol, el Athletic fue incapaz de recomponerse y se vino completamente abajo. Las internadas de segunda línea de Frenkie de Jong estaban siendo un dolor de muelas para la defensa bilbaína. Protagonista sería el holandés en el segundo gol del Barcelona tan solo tres minutos después del primero. Esta vez desde el costado izquierdo, Jordi Alba ejecuta un centro con la comba perfecta y de Jong sorprende llegando desde atrás rematando en plancha con la testa anticipándose a Balenziaga en el segundo palo. Muy cuesta arriba se le ponía al conjunto vasco la final con estos dos golpes tan seguidos.

Sin embargo, el Athletic trató de acercarse un poco más al área rival colgando balones y con disparos de larga distancia. Más bien parecían intentar tener el balón lo más alejado posible de su área más que buscar con plena fe un gol que les meta en el partido. Lejos de incomodar al Barça, el Athletic recibiría el siguiente golpe a manos de Leo Messi en el minuto 67. Tras arrancar con el balón en el costado derecho del medio campo, el argentino combinó un par de paredes con sus compañeros, de Jong realizó un gesto precioso asistiendo a Messi dentro del área, Leo recorta por su pierna buena en una baldosa a Yeray y define a placer con un pase a la red en el que Unai Simón solo pudo hacer la estatua. Leo Messi marca su gol número veintisiete al Athletic Club, y cada cual más bonito.

La final estaba más que sentenciada para el FC Barcelona que estaba siendo el justo campeón. La puntilla para el Athletic llegaría en el minuto 72 con la jugada de toda la vida entre Jordi Alba y Messi: el español pisa línea de fondo por la izquierda y el argentino define de primeras con la izquierda al primer palo de Unai Simón, que consigue tocar el balón pero no atajarlo por completo. Duro castigo para el conjunto vasco que había realizado un gran papel en el conjunto del trofeo, excepto en la final, pues desde el inicio de la segunda parte daba la sensación de que se avecinaba una goleada. Los bilbaínos tratarían a la desesperada hacerse con el gol del honor sobre todo a balón parado. El castigo pudo ser aún mayor para el Athletic. Cerca del final de partido Messi filtra un pase al hueco a Griezmann y Unai Simón sale a por uvas. El delantero francés solo tuvo que sortearle con facilidad y definir a portería vacía. Por suerte para el conjunto vasco el gol fue anulado por fuera de juego mediante intervención del VAR.

Duro golpe para el Athletic el perder dos finales de copa consecutivas en solo dos semanas y habrá que ver cómo les afecta para lo que resta de temporada. Los culés se alzan con su trigésima primera Copa del Rey en la que, si bien la final fue un paseo, el proceso para llegar a ella estuvo marcado por la heroica y la épica. Messi fue el MVP de la final, aunque mención aparte merece el partido del holandés de Jong. Primer título de Laporta en esta segunda etapa como presidente y puede no ser el último ya que siguen en la pugna por la liga.

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