La Guerra Civil Española es la antesala de lo que va a suceder unos años después en Europa. España se encuentra en un contexto político convulso. Los generales Sanjurjo y Mola planean un Golpe de Estado. El 17 de julio de 1936 los militares de la guarnición de Melilla se sublevan. Al día siguiente Mola se hace con el control de Álava y Navarra. Goded en Baleares y Franco en Canarias también se suman al golpe. Por último, diversos militares afines se levantan en diversas ciudades como Cádiz u Oviedo. Tras diversos eventos Franco se convierte en jefe del Estado por la Junta de Defensa Nacional, formó un gobierno en Burgos y acabó concentrando todo el poder militar. El Golpe de Estado planeado inicialmente fracasó y desembocó en una larga guerra civil. El Bando Nacional contó con el apoyo de la Alemania Nazi, la Italia Fascista y Portugal. El Gobierno Republicano fue apoyado por México y la Unión Soviética. Por su parte, las democracias occidentales se mantuvieron neutrales. Los sublevados se hicieron con el control en 1937 de la mitad occidental de España. Los republicanos intentaron hacerse con Teruel, pero fueron derrotados. Tras este evento estalló la ofensiva de Aragón con el fin de dividir la zona Republicana. Se consiguió esta división entre la zona del centro de la Península y Valencia y Cataluña. La República decidió contratacar con la Batalla del Ebro.

Juan Yagüe. Vía El País

Del 25 de julio al 16 de noviembre de 1938 se produjo la batalla. El ejército fiel a la República estaba en inferioridad y necesitaba desesperadamente evitar la toma de Valencia, capital del Gobierno en ese momento. La batalla fue planificada por el jefe del Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas, Vicente Rojo. Él aún tenía esperanza en la victoria pese a que ya gran parte de las personas veían venir la derrota. Rojo puso al mando del Ejército del Ebro al coronel de Milicias Juan Modesto. El plan consistía en cruzar el río en diversos puntos entre Mequinenza y Amposta con el fin de unir ambas zonas republicanas. El campo de batalla tenía que ser una zona donde pudieran atacar a los nacionales, pero protegidos por montañas. El lugar más importante sería la zona entre Fayón y Benifallet. La zona estaba defendida por Juan Yagüe, jefe del I Cuerpo de Ejército marroquí, y unos cuarenta mil hombres. El bando republicano estuvo planeando la operación durante cincuenta días. Por su parte, los nacionales eran conscientes de que iban a ser atacados por indicios, pero creían que sería un ataque de pequeña envergadura que no necesitaría desviar efectivos de la ofensiva valenciana.

General Vicente Rojo. Via Wikipedia

El 22 de julio el teniente coronel José Sanchéz Rodríguez firma la orden para que el V y XV Cuerpo del Ejército establezca una cabeza de puente en Gandesa para avanzar hacia Caspe y Vinaroz. La ofensiva empezaría a las 24.00 horas del 24 de julio. Por problemas, se tuvo que retrasar el ataque a las 24.15 del 25 de julio. Las divisiones V y XV utilizaron doce pasos para cruzar el río. Sorprendieron a los nacionales con una victoria con poca resistencia. Al final del primer día habían cruzado cinco divisiones pero los nacionales reaccionaron rápidamente retrasando el cerco a Valencia.

Los republicanos usaron aviación para evitar los bombardeos a los puentes. Entonces los nacionales decidieron abrir las presas de Tremp y Camarasa provocando un desbordamiento que evitó el avance republicano. Tras esto tuvieron que retroceder y defender las posiciones. Pese a la oposición de muchos de los generales, Franco decidió realizar un ataque frontal ya que, pese a las múltiples bajas, le permitiría destruir a “lo mejor del ejército rojo”. Lo que no pensaba es que el ejercito republicano tendría tal oposición que se vería obligado a posponer la ofensiva sobre Valencia y Cataluña.

Tras diversa ofensivas, escasos movimientos y numerosas bajas para ambos bandos, el 18 de diciembre arranca la quinta ofensiva. Un grupo de divisiones elaboradas por Franco al mando de García Valiño empezó a preparar la artillería para los ataques. Mientras, Juan Modesto reposiciona sus tropas y las Brigadas Internacionales se retiran días después. El día 27 Franco lanza otra ofensiva que vuelve a ser repelida.

La sexta ofensiva fue la última. Franco, el día 20 de octubre, pidió a sus hombres que hicieran el último esfuerzo. Tras prepararse ambos bando, el 30 de ese mes empieza el ataque. Los nacionales fueron haciéndose con las posiciones republicanas a costa de muchas bajas. Finalmente, el día 16 de noviembre finaliza la batalla con la demolición del puente de Flix por Tagüeña.

Manuel Tagüeña. Via Partido Comunista de Andalucía

Esta victoria del bando nacional fue decisiva. Las tropas republicanas fueron ya replegándose constantemente. Se retiraron a defender Barcelona de la inminente ofensiva. La Batalla del Ebro es el conflicto más largo y cruento de toda la contienda, exactamente 116 días y más de 20.000 muertos. Cuatro meses después finalizaría la guerra con la victoria del bando nacional.

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