El Madrid reina en la tormenta

El partido más seguido del mundo se disputó en Valdebebas mientras el cielo estaba empeñado en caerse. Litros y litros de lluvia empaparon el césped del Alfredo Di Stéfano a la vez que los protagonistas del juego se calaron de fútbol. El Real Madrid se impuso (2-1) al Barcelona y hoy dormirá líder de la Liga Santander.

El partido prometía emociones fuertes. El Clásico era uno de los más decisivos de los últimos tiempos pues ambos conjuntos llegaban muy parejos en los puntos de la competición liguera. Una victoria de los blaugranas separaría al Madrid casi definitivamente de la lucha por el trofeo. Un triunfo de los blancos supondría el adelanto de los de Zidane a los de Koeman. Y el empate, malo para ambos, haría felices a los de la parroquia del Cholo Simeone.

Todos los titulares disponibles se alinearon en el encuentro. Ninguno de los técnicos quería dejarse nada en el bolsillo y los grandes jugadores de ambos equipos se vieron las caras nada más sonó el pitido inicial. Lo cierto es que el Barça podía apostarlo todo durante los noventa minutos de juego puesto que la Liga, junto a la final de Copa del Rey que jugará el próximo sábado, es lo único que tiene al alcance para no firmar una mala temporada. El Madrid por su parte debía pensar en el compromiso del próximo miércoles contra el Liverpool en Anfield. Además, los locales tenían ya muchos minutos y esfuerzo en las piernas debido al partido del pasado martes contra los reds.

Alineaciones del partido vía FlashScore

Pero el partido comenzó y nada de eso pareció importar. El Barça se mostró dominador desde el inicio del encuentro. La posesión era suya, pero no acababa de llegar con peligro a la meta de Courtois. Un pase envenenado que el guardameta belga logró desviar con una buena intervención fue lo único que se vio del Barcelona en los primeros quince minutos. El Madrid esperaba atrás y se mostraba cómodo con el transcurrir del juego. Los robos y los rápidos contragolpes fueron la tónica dominante de los blancos en todo el encuentro. En el minuto 13 de partido, una sensacional carrera de Valverde acabó con un pase a Lucas Vázquez para que el gallego pusiera a Benzema un caramelo a ras de suelo. El francés, con un toque magistral de espuela, batió la meta rival por el palo corto y adelantó al Real Madrid.

A partir de entonces y durante toda la primera parte, el guion del partido siguió los deseos de Zidane. Mientras que el Barça cultivaba una posesión estéril, el Madrid se preparaba para aprovechar el error culé, robar y correr. Defendiendo con nueve hombres de campo, el Madrid sólo dejaba arriba a un jugador, Vinicius o Benzema, para iniciar el contraataque. La táctica funcionó a la perfección durante la primera mitad de juego. Las galopadas de los delanteros del Madrid se sucedían mientras la defensa blaugrana veía impotente el espacio que había a su espalda. Una de estas jugadas acabó en falta. En el minuto 28, Kroos lanzó el libre directo que rebotó en Dest y Jordi Alba antes de besar la red de la portería de Ter Stegen. El Real Madrid puso el 2-0 merecido en el marcador. Lucas Vázquez chocó poco antes del término de la primera mitad con Busquets y tuvo que ser sustituido. por Odriozola.

Con esta ventaja de dos goles se acabó la primera parte. El chaparrón había empezado escasos minutos antes de que ambos equipos se encaminasen hacia los vestuarios, pero la verdadera tormenta del primer periodo llevaba escudo y vestía de blanco. La lluvia ya no cesó en lo que restaba de encuentro y los jugadores se encharcaron en medio de un auténtico temporal.

La segunda mitad empezó como la primera. Sin embargo, se notaba que Koeman había ajustado algunas cosas y que el Barça veía cómo su modelo de ataque no funcionaba. El entrenador holandés dio entrada a Griezmann por Dest. Pero el jugador francés estuvo muy desaparecido en todo el encuentro.

El gol del Barça no llegaría hasta el minuto 60 cuando una buena combinación de pases acababa con un centro raso de Jordi Alba que Griezmann dejó pasar y Mingueza remató con la espinilla. A partir de entonces, tanto el dominio como las ocasiones más claras fueron para el Barcelona. El Madrid se había desdibujado bajo la lluvia y Zidane dio entrada a Mariano, Asensio, Isco y Marcelo por Benzema, Vinicius, Valverde y Kroos. Los cambios dieron aire al Madrid y permitieron subir la línea defensiva unos pocos metros.

Koeman también movió el banquillo. Ilaix Moriba y Sergi Roberto sustituyeron a Busquets y Araújo. Posteriormente fueron Trincao y Braithwaite los que sustituyeron a Pedri y Dembélé Sin embargo, no se produjo un cambio sustancial en el equipo catalán más allá de la frescura de los jugadores. El Barcelona seguía sin obtener ocasiones claras de gol hasta que Jordi Alba remató mal ante un mano a mano con Courtois. El balón salió desviado y Braithwaite trató de rematarlo, pero Mendy había llegado antes. Tras un levísimo forcejeo, el delantero danés pidió penalti. El colegiado ignoró la jugada y pitó saque de puerta para los blancos.

El encuentro llegó al tramo final del partido con todo por decidirse. Casemiro cometió dos faltas seguidas que le costaron la doble amarilla y la expulsión del partido. El Madrid se quedó con uno menos justo cuando más necesitaba demostrar solidez defensiva. Ya en la última jugada del encuentro, un centro a balón parado acabó con un potentísimo remate de Ilaix Moriba que se estrelló en el larguero.

El encuentro finalizó con victoria para el Real Madrid. Los blancos se acostarán líderes de la clasificación mientras esperan a que el Atlético de Madrid juegue mañana. Por su parte, el Barça desperdicia una fantástica oportunidad para poner tierra de por medio en la lucha con la liga. Todo está aún por decidirse.

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