Neymar y Mbappé vencen al Bayern con lo justo

Desde que se conocieron los enfrentamientos de cuartos de final de la Champions League sabíamos que este partido era el más interesante. El encuentro fue lo que prometía ser: un partidazo. Bajo un manto de nieve sobre la ciudad alemana de Múnich se revivió la final de la pasada edición de la máxima competición continental. El contexto de partido era idílico. Tenía todos los alicientes para ser una final anticipada. Pero por desgracia uno de los dos equipos se quedará en el camino. La baja de Robert Lewandowski para los locales fue el único contratiempo para este partido con tantas estrellas en ambos conjuntos. La representación española en el partido estaba reflejada en Mateu Lahoz como árbitro principal, Roberto Díaz Pérez del Palomar como asistente y Estrada Fernández como 4º árbitro. En los onces iniciales, ni Pochettino ni Hans-Dieter Flick estuvieron titubeantes a la hora de alinear a sus mejores jugadores disponibles.

Alineaciones de ambos equipos. Vía SofaScore.com

El partido no daría tregua alguna desde el inicio. En el minuto 3 de partido el PSG se adelantó con gol de Kylian Mbappé tras asistencia de Neymar. El brasileño condujo el contragolpe y filtró un buen pase para el francés que batió a Manuel Neuer con relativa colaboración del guardameta alemán. Pudo hacer bastante más en el gol el que es para algunos uno de los mejores porteros del mundo. Desde lo primeros diez minutos de partido se marcó la que iba a ser la tónica dominante del partido. El Bayern mantendría la posesión con constantes llegadas de peligro a la portería de Keylor Navas y el PSG se limitó a aguantar el chaparrón y salir a la contra sin dudar un instante. El planteamiento de los franceses fue un total acierto, pues encontraron el punto más débil de los vigentes campeones de Europa en la espalda de sus defensores, con Neymar y Mbappé como balas.

El ritmo del partido era altísimo y pudimos vislumbrar desde un principio que sería un partido con muchos goles. En el minuto 12 tras otro contragolpe de los parisinos, llegó el gol de Draxler que finalmente fue anulado por fuera de juego. Pocos minutos después, los jugadores del Bayern reclamaban una posible mano dentro del área del PSG que se saldó sin infracción. La primera media hora de partido tuvo como protagonista el dominio del Bayern y el sufrimiento en área propia del PSG. Keylor salvaba a su equipo con una gran parada el cabezazo de Goretzka. No sería la última vez que el costarricense salvase a su equipo. El balón le quemaba en los pies al PSG. Gracias a la intensa presión de los teutones el dominio de la posesión fue del Bayern. El PSG aceptó la propuesta y se encontraba «cómodo» (pese a que sufriera la avalancha alemana) saliendo a la contra. El contexto de partido para Mbappé era el idóneo al tener tantos metros por delante para correr. Sin embargo, en el minuto 28 de partido, a la salida de un córner llegaría el segundo del PSG. Marquinhos recibió un balón de Neymar en forma de caramelo al más puro estilo de Toni Kroos. La empanada de la defensa del Bayern permitió al central brasileño rematar a placer. Esta vez nada pudo hacer Neuer. Sorprendentemente tras el gol, Marquinhos tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado entrando en su lugar Ander Herrera.

El PSG se vio con pie y medio en semifinales en tan solo media hora de partido haciendo solo dos cosas, pero bien hechas. Sorprendentemente, Dieter Flick movió el banquillo antes de finalizar la primera parte con una intención clara de cambios tácticos. Es extraño ver tantas sustituciones en la primera parte cuando no se debe a un problema físico. Quizás no todos los entrenadores tienen ese valor de sustituir a uno o varios jugadores que no están funcionando sin importar el cabreo que se genere en ellos. Goretzka abandono el terreno de juego por Alphonso Davies y poco más tarde lo hizo Boateng por Sule. Lucas Hernández pasó a ser central con Boateng, Davies lateral izquierdo y Alaba subía al doble pivote acompañando a Kimmich.

Antes de finalizar la primera parte, el Bayern recortaría distancias en el marcador con un cabezazo de Choupo-Moting libre de marca tras un gran centro de Benjamin Pavard. Este gol fue el premio a la perseverancia e insistencia del conjunto alemán, que ya había avisado con anterioridad a balón parado. Sin duda alguna, en el dominio aplastante del Bayern se echó de menos a Lewandowski rematando hasta una lavadora si es necesario. Pese a ello, se podría decir que Choupo-Moting cumplió con su papel de nueve suplente con este gol.

La segunda parte comenzó siendo una continuación de lo que vimos en la primera. El PSG pese a sufrir siguió gozando de buenas ocasiones. Neymar la tuvo tras un lio de la defensa del Bayern en su área. Aunque a los 15 minutos de la segunda mitad, el balón parado volvió a dar esperanzas al Bayern de cara al futuro de la eliminatoria. Thomas Muller pondría la igualada en el marcador con un potente testarazo tras un centro delicioso de Kimmich. El guante que tiene en la bota derecha el centrocampista alemán es un escándalo. Sus centros van siempre con música. Una bendición para los delanteros.

Las ocasiones del Bayern para adelantarse se sucedían. Pero una vez más el PSG a la contra vacunaba a la defensa del Bayern. En el minuto 67, y con tan solo tres pases, el PSG se plantaba en el área rival. El resto fue una genialidad más de Mbappé que consiguió batir por bajo a Neuer que no pudo hacer más que una estatua. El dominio del Bayern en área rival no compensaba las carencias en área propia. Parecía que era una eliminatoria a partido único, como si no se disputase la vuelta en una semana. El ritmo de partido superó con creces a la final de la pasada edición con los mismos protagonistas.

A partir del 2-3, Keylor Navas se convirtió en el salvador para su equipo con constantes intervenciones providenciales. Lo que restaba de partido fue un constante acoso y derribo de los alemanes para tratar de salvar los muebles. De cara al espectador neutro fue el partido que uno siempre desea ver. No me quiero ni imaginar lo que hubiese sido este partido con las gradas del Allianz Arena llenas hasta la bandera. Las ocasiones por parte del Bayern no cesaban y las estadísticas así lo reflejan.

Estadísticas del partido. Vía SofaScore.com

Los últimos minutos de encuentro se vio a un Bayern atacando totalmente desquiciado y desesperado por no haber sabido defender. La última esperanza del Bayern fue una posible mano dentro del área del PSG. El balón golpea primero en el cuerpo del defensor y después roza ligeramente en el brazo. Mateu acertó esta vez. En la vida debe ser eso penalti.

Una pena que terminase el partido. Como síntesis del encuentro se puede decir que los ataques han brillado más que las defensas. Estos dos equipos han demostrado jugar a una marcha más que los equipos españoles, de ahí que solo quede vivo el Real Madrid en Champions League. El poderío físico, el fútbol total y el constante frenesí que se vio en el Allianz Arena ha quedado patente como la nueva corriente futbolística predominante en Europa. No todos los días se puede ver un partido de este alto voltaje en el que los dos equipos no se han dejado nada para la vuelta. Ventaja para el PSG por los tres goles fuera de casa, pero viendo lo visto, nada está decidido. El Bayern mereció más y quizás con Lewandowski otro gallo hubiese cantado. El desenlace tendrá lugar dentro de siete días en el Parque de los Príncipes.

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