La Juventus de Turín quedó eliminada de Champions League el pasado martes. Esta vez, «Mr. Champions» no pudo llevar a cabo la heroica remontada como hizo en innumerables ocasiones. Sería un error señalar a un solo jugador o al entrenador cuando suceden estas hecatombes, pero lo cierto es que esta Juve lleva toda la temporada sin carburar y Cristiano no ayudó demasiado en su último encuentro.

El conjunto turinés hizo una gran apuesta el pasado verano con la contratación de un inexperto Andrea Pirlo. Quizás intentaron seguir el modelo del Chelsea con Frank Lampard, otro entrenador de la casa con nula experiencia en los banquillos. Los resultados en ambos casos han sido un fracaso; por parte del inglés solo aguantó temporada y media en el conjunto blue y Andrea Pirlo está en el mes de marzo sin Champions y tercero en Serie A a diez puntos del líder. El único consuelo de este equipo es la final de la Coppa Italia que tiene en el mes de mayo contra el Atalanta.

Normalmente estamos acostumbrados a que Cristiano remonte los partidos él solo, pero el otro día pareció que no estuviera en el campo. Y aunque lo parezca, no estoy hablando de Leo Messi, al que tanto se le critica en los partidos importantes por desaparecer. Estamos hablando de alguien que ha ganado cinco veces esta competición y ha roto todos los récords goleadores de la Champions. Curiosamente esta vez he escuchado un total de cero críticas al portugués por su nulo partido. Nadie se hubiese querido imaginar que hubiera pasado si es el argentino el que no es decisivo en el partido. Estaría feo culpar a solo a Cristiano de la eliminación, y más siendo alguien que es el dueño y señor de esta competición. Pero a los grandes hay que exigirles cosas grandes. Como mínimo sale señalado en la foto del gol que dio al Oporto el pase a Cuartos. Un error de infantil. Qué digo de infantil, de prebenjamín. De lo primero que te enseñan en el fútbol es a no darte la vuelta en la barrera, pero debe ser que el portugués faltó al entrenamiento el día que explicaron eso.

Aquello de que un club apueste por un hombre de la casa con escasa o nula experiencia en los banquillos suele ser un gran riesgo que a corto plazo no debería tener recompensa. El Real Madrid de Zidane en su primera etapa fue un caso a parte pues el técnico francés no revolucionó el fútbol ni por asomo, simplemente tuvo la fortuna de contar con un grupo de jugadores de una categoría excelsa y se limitó a alinear a los mejores en cada partido. Claro que también ayuda tener a un jugador que marque cuarenta goles por temporada y en Champions te salve los muebles a base de goles y remontadas. La Juventus podría ser ahora mismo aquel Real Madrid ya que cuenta con los mismos ingredientes en su receta: un hombre de la casa con poca experiencia en el banquillo y Cristiano Ronaldo en el campo. Algo más debe faltar. Y no, el problema no es la edad de Cristiano, pues delante de la Juventus está el Milan con un tal Zlatan Ibrahimovic y 39 años a su espalda.

¿Debería la Juventus de Turín despedir a Andrea Pirlo?

Si haces una apuesta así de arriesgada lo primero que debes asumir es que lo más seguro no consigas éxito inmediato, y si es lo que esperabas, has cometido un gran error. Ahora solo te queda aguantar el chaparrón y continuar teniendo fe en tu apuesta o tirar por la borda la confianza depositada en alguien que ama al club.

Las últimas tres ediciones de Champions de la Juve y Cristiano son para olvidar (más allá de remontadas de las que prefiero no acordarme). Ajax, Lyon y Oporto. Esas han sido las piedras en el camino de un Cristiano que ha acostumbrado al mundo del fútbol sortear piedras más grandes. Ahora, 16 años después, nos hemos quedado sin Cristiano y Messi en el camino de Octavos, pero aún tenemos a Haaland y Mbappé que no está nada mal.

Deja un comentario