El Liverpool no pasa por su mejor momento. Parece que el fútbol del equipo inglés ha pasado a mejor vida. El equipo lleva sin carburar prácticamente toda la temporada y este año tiene pinta de que la vitrina de títulos se va a quedar a cero. Las lesiones y el mal rendimiento de los fichajes han mermado a un Liverpool que parece estar perdiendo su esencia.

Cuando llegó Klopp al equipo red, se encontró con un vestuario muy diferente al que tiene ahora. La marcha de Luis Suárez y Gerrard un año atrás dejó al equipo sin su capitán y sin su goleador. Un tímido Coutinho mostraba algo de fútbol, pero nada que ver con lo que había sido el Liverpool.

El Liverpool consiguió jugadores acorde a lo que Klopp pedía. Rapidez y fluidez eran las dos palabras que Klopp dejó en el vestuario nada más llegar. Es por eso que jugadores como Sturridge, Origi o Coutinho tuvieron una gran participación. Pero cuando acabó la temporada, llegó el primero de los dos extremos: Mané. El senegalés complementó a Firmino y Coutinho en ataque y supo integrarse en el grupo.

Pero con la más que posible marcha de Coutinho al Barça, Klopp quiso asegurarse un recambio de lujo. Y vaya que si lo hizo. Mohammed Salah llegó para llevar en volandas al Liverpool. Aunque Coutinho se acabó marchando en invierno, el Liverpool no notó su ausencia. Además se complementó con la llegada de Van Dijk, siendo la guinda del pastel.

Hoy la realidad es distinta. El Liverpool no encuentra el juego y los fichajes de esta temporada no han resultado ser tan efectivos como los Mané, Salah y compañía. Bien es cierto que el comienzo de Diogo Jota en el equipo coincide con la mejor racha del Liverpool esta temporada, pero es difícil creer que el equipo de Klopp necesite la novedad de Diogo Jota para empezar a ganar.

Las lesiones han sido otro hueso de roer. Y de qué manera. Van Dijk y Joe Gómez sufrieron dos lesiones importantísimas que dejaron al Liverpool K.O en defensa y viéndose obligado a sacrificar a su capitán, Henderson, y retrasarlo a la posición de central.

No obstante, Alisson tampoco está dando grandes aspiraciones al equipo. Sus últimos errores han estado en boca de todos estas semanas y los ecos a su alrededor van en aumento. La derrota del sábado parece ser la gota que colma el vaso. Un Everton que gana en Anfield después de 22 años a la que se supone que ha sido una de las mejores plantillas de la historia del club. Pero además es la cuarta derrota consecutiva en Anfield desde que el equipo encajó 63 partidos sin perder en casa.

Séptimo en la Premier League, eliminado de la FA Cup, eliminado de la Carabao Cup, a este Liverpool solo le queda la Champions. Viendo el plantel que hay en Europa, todo es posible este año. Pero, ¿es realmente el principio del fin de Jürgen Klopp en el Liverpool? ¿O solo es algo sin importancia que el propio Jürgen tiene controlado?

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