¿Al borde de una guerra entre Grecia y Turquía?

Las tensiones en el Mediterráneo Oriental se han disparado en los últimos días al producirse enfrentamientos directos y provocaciones entre dos países fronterizos y con históricas relaciones de rivalidad. Grecia y Turquía se encuentran ahora en una encrucijada política, económica y militar de la que será difícil salir en un principio.

Todo el problema viene porque Turquía ha mandado al buque Oruç Reis a hacer prospecciones y estudios sísmicos en aguas que teóricamente pertenecen a Grecia, aunque la plataforma continental ha sido un fruto de conflicto. Turquía mandó al buque escoltado por gran parte de la armada para realizar dichos estudios pues se trata de terreno rico en recursos naturales como yacimientos de gas. Sin embargo, los intereses de ambos países chocan a la hora de reconocer la legítima autoridad de las aguas en las que se realizarían los estudios pues en un principio pertenecerían a Grecia a pesar de las diversas afirmaciones turcas.

Además, hay que tener en cuenta las presiones y presencia de Turquía en Libia, otro país del Mediterráneo Oriental al que le pertenecerían una parte de esas aguas. El Gobierno de Erdogan ha instigado a Libia para que aumente el radio de control de aguas y así hacer una especie de corredor entre ambos países vía Mediterráneo.

El revuelo que está causando esta última tentativa turca no fue tal en julio pues al parecer y según narra Bild, un incidente similar tuvo lugar semanas atrás, pero gracias a la intervención de Angela Merkel no llegó a mayores. Este caso es diferente; el ministro de Defensa griego ha declarado que sus tropas ya están en alerta y no tendría problemas en entrar en guerra contra Turquía, posibilidad que parece poco viable.

El hecho de que ambos países pertenezcan a la OTAN hace que la cantidad de intereses detrás de ambos bandos se multiplique exponencialmente pues desde el punto de vista estratégico, una guerra entre dos países miembros de la OTAN sería catastrófica.

Lo que nos encontramos ahora es una guerra de desgaste y sin declarar; una especie de Guerra Fría entre ambos países para ver quién cede antes. Los apoyos parecen estar claros al ser Grecia un miembro de la Unión Europea. Israel también ha declarado su apoyo a Grecia, pero aún está por ver la posición de Estados Unidos y de los países circundantes.