Mr. Jones: destrozada por la crítica, pero resultona

Soy un ferviente defensor de los derechos individuales y las libertades colectivas. Por ello no desisto en la crítica constante contra los sistemas autoritarios sean del signo que sean.

Esta mañana he caído en las garras de Mr. Jones, una película que se puede ver en Movistar +, lugar en el que se anuncia como exclusiva y novedad. La verdad es que ni la dirección ni el reparto, más allá de James Norton, suscitaban mi interés. No ha pasado lo mismo con la sinopsis, responsable directa de la visualización del largometraje.

La película nos sitúa en la historia gracias a la que se pudo escribir Rebelión en la granja de Orwell. Se trata de un biopic de Gareth Jones, estudioso y funcionario que hace las labores de periodista y que, tras entrevistar a Hitler y Goebbels en un avión, decide ir a Moscú para entrevistar a Stalin de alguna manera.

Sin embargo, y tras muchas trabas, una vez en Moscú, Jones se da cuenta de que hay algo oculto en todo el asunto y se pone a investigar con la ayuda de Adda Brooks interpretada por Vanessa Kirby. A partir de ahí, la película se torna en un documental guionizado proporcionando al espectador escenas de una crudeza abrumadora en las que el diálogo brilla por su ausencia. Sin embargo, el producto termina por funcionar y el relato de un periodista movido por la verdad llevado a la gran pantalla resulta finalmente conmovedor.

La historia real de Jones nos dice que fue el primer extranjero en ver la hambruna acontecida en Ucrania y el Holodomor que provocó casi cuatro millones de fallecidos por hambre entre 1932 y 1933. La película trata de reflejar fielmente las aventuras de Jones por lo más profundo y desconocido de la URSS aprovechando su ingenio y su cámara para poder documentar todo lo que allí pasaba.

Se trata sin duda de una película de calidad que se asemejaría al cine de autor, pero con las virtudes del cine comercial. Es algo así como una especie de mezcolanza de elementos que en un principio no casarían adecuadamente, pero que, en el conjunto global, resultan francamente interesantes.