La posibilidad de ser mejores

Tenemos una crisis gorda encima; una de esas que vamos a recordar toda la vida. A los miles de fallecidos por Covid-19 se le suma un desastre económico no visto desde el final de la Guerra Civil (según dicen algunos). Todo esto converge en uno de los peores momentos que recordamos: nacionalismos, división social y desigualdad son tres de las tónicas dominantes en el presente que nos ha tocado vivir.

Yo soy español y siempre he vivido en España. Con la condición que me otorgan estos condicionantes, deseo que el país en el que nací y en el que deseo vivir vaya bien. Pero no va bien y lo peor es que ya nos da hasta igual. Como nos hemos acostumbrado a que las deficiencias del sistema sean el pan nuestro de cada día, no podemos ver las virtudes de un régimen democrático porque la nube de mierda nos tapa el radiante sol.

Ayer comentaba por Twitter que no me parecería nada descabellado refundar la economía nacional en pos de un beneficio social sin precedentes en nuestra historia.

En el breve hilo de tres tuits comentaba que podríamos cambiar paulatinamente nuestra frágil economía dependiente del turismo por un modelo económico más fuerte fundamentado en pilares como la inversión en I+D+I, el desarrollo de una potente industria, la bajada de impuestos para atraer la inversión extranjera, una mayor facilidad de creación de empresas y contratación de trabajadores, rebaja de los tipos de interés o una menor presión fiscal. La cosa simple no es, pero eso no quiere decir que no pueda ser viable. Sin embargo, con la implantación inmediata de las medidas fiscales se conseguiría una mayor recaudación de impuestos y rebaja de los trabajos no declarados. Si fuera más sencillo y barato contratar trabajadores, probablemente bajaría la tasa de desempleo y profesionales formados en algún ámbito podrían reconvertirse a otro.

Pero tampoco es que sea un genio de la economía, es más, me gusta plantear las cosas, pero ignoro su viabilidad total. Leo a los que saben y manejan del tema, pero no soy un adalid de la ciencia económica. Lo que parece estar más o menos claro es que el modelo económico español actual no nos llevará a ningún sitio más allá del inmovilismo y la miseria que arrastramos estructuralmente desde hace demasiadas décadas. Puede que sea necesario un pequeño esfuerzo colectivo para lograr un gran bien común.

Pero como decía en el tuit, qué sé yo, si sólo soy un escritor chalado.