‘La gran manipulación’ de Jano García

Andaba yo el otro día buscando entre las ruinas de un centro comercial mientras que la gente a mi alrededor se afanaba a comprar todo tipo de cosas. En esas, en la sección de librería de una gran superficie, me sumergí de lleno en la búsqueda de una nueva lectura, a ser posible amena y corta. Di con La gran manipulación de Jano García, lo compré y me lo leí en un par de ratos.

·El libro se basa en una crónica de lo acontecido en el mundo, y concretamente en España, desde el inicio de la pandemia del Covid-19. Sin embargo, el libro no se centra en los posibles orígenes del virus ni en por qué ha llegado hasta aquí, se trata más bien de una especie de ensayo que contiene una gran investigación sobre cómo los poderes fácticos nos han tratado de manipular hasta el día de hoy.

En el libro aparecen transcripciones literales de programas de televisión, entrevistas o comparecencias de miembros del Gobierno desde enero hasta ahora. Es ahí donde el autor pone en relieve la desastrosa y total negligencia que la prensa y el Gobierno llevaron a cabo gracias a la sumisión de una sociedad dormida, inmersa en sus problemas cotidianos.

El libro es de talante simple; es decir, se puede leer perfectamente sin que surjan dudas sobre el asunto, sin embargo, cuando Jano García comienza a hablar sobre los diferentes medios de manipulación de masas, el lector comienza a entender de qué trata verdaderamente el asunto. Tras una introducción y primera parte en la que se habla largo y tendido de diferentes elementos controladores de la mentalidad colectiva y la opinión pública a lo largo de la historia, el autor describe a modo de cascada la sucesión de eventos que llevaron a España a estar en el número uno de todos los rankings de la muerte por el nuevo coronavirus.

El autor va recopilando información que se transmite al lector a modo de agenda o calendario; repasando los días y las intervenciones públicas de mandatarios, dirigentes o periodistas que tuvieron lugar entre enero y marzo. Además, el autor se permite hacer apartes para reflexionar sobre la magnitud de la desgracia que se venía encima y compararla con las palabras de los dueños de la opinión pública y la supuesta verdad.

El libro no deja de ser un buen ejercicio de reflexión y su lectura es ampliamente recomendada ahora, una vez hemos creído pasar lo peor para ver lo que realmente se dijo y se hizo los días y meses previos a la desgracia.