¿Somos gilipollas?

Somos gilipollas. No me gusta cortarme un pelo y menos en un medio de comunicación libre como lo es Leteo.

Ayer empezaba a leer La gran manipulación de Jano García y hoy lo he terminado. No voy a destripar el libro ahora porque ya tendrá su momento en su sección correspondiente. El libro no es más que una crónica de la lamentable situación por la que atravesó España durante la pasada primavera y un excelente análisis de sus causas y posibles consecuencias.

Ayer me alegraba un poco: el Cádiz será equipo de Primera División la temporada que viene. Pero esta mañana la alegría que siento por el conjunto cadista la he mandado a tomar por culo y he terminado por plantearme la pregunta del título. Yo creo que sí, que somos gilipollas, sin medias tintas ni colorines que lo adornen. Si alguien piensa lo contrario que me expliqué qué hacían millares de personas juntas y sin mascarilla celebrando el ascenso de su equipo. Yo no lo entiendo demasiado bien. Es decir, me pregunto si será necesario que muera un familiar o amigo cercano por el Covid-19 de cada sujeto que forma esta sociedad para que nos concienciemos de verdad.

Yo entiendo, porque soy muy futbolero, que la alegría de un gol o un título produzca abrazos y jolgorio, pero como persona civilizada y con juicio no puedo llegar a comprender que seamos tan insulsos como para practicar la idiotez a un nivel tan asombroso. Bueno, asombroso para los que no nos conocen, claro. En vez de dar ejemplo de superación y de mayor concienciación que nuestra nefasta clase política, nos ponemos a su altura dando la razón a los que no creen en el sistema político supuestamente democrático instaurado en España.

Y la cosa es que no vemos venir la tragedia hasta que ya la tenemos encima. Somos así y así seguiremos siendo. Lo que me preocupa es el componente cíclico e imbécil del asunto; no sé si todo volverá a suceder y volveremos a creer en quien nos mintió descaradamente. No lo sé, pero es que estoy ya como el bueno de Sócrates. Aún así, el filósofo griego estaría de acuerdo conmigo en que somos gilipollas.