El Visitante (HBO), oscilando entre la brillantez y el aburrimiento

La plataforma digital HBO nos ha brindado la oportunidad de disfrutar en la pantalla de una de las muchas novelas de Stephen King, El Visitante, cuya adaptación dio lugar a una serie homónima de diez episodios de cincuenta minutos de duración que en ocasiones se hacen bastante largos. Si tuviese que resumir lo que me ha parecido esta serie en un par de líneas, diría que es una serie lenta y brillante a partes iguales; una serie que va a menos con respecto a los primeros capítulos, pero que en ocasiones nos ofrece esos toques de intriga y misterio necesarios para atraparnos, aunque con bastante relleno entre medias.

Independientemente de si es o no es una buena adaptación de la novela escrita por el maestro del terror (que no he leído, aunque no descarto hacerlo), la serie en su conjunto no es una obra maestra. Es entretenida, sí, y los dos primeros episodios a modo de introducción y planteamiento me han parecido geniales, pero luego empieza a liarse y a decaer. En el tercer episodio, con la aparición de la actriz Cynthia Erivo como Holly Gibney, daba la sensación de que El Visitante iba a despegar de una vez por todas dado que entra en escena esa idea y mundo paranormal propio de las novelas de King, pero la historia se mantuvo lineal, con alguna caída y algún sobresalto, durante varios episodios más. Para ponernos en situación, intentando no destripar la serie, diremos que un grupo de policías liderado por Ralph Anderson (interpretado por Ben Mendelsohn) investigan el brutal asesinato de un niño, en el que varias pruebas contradictorias sitúan al principal sospechoso en dos lugares distintos a la hora del crimen. La irrupción en la investigación de Holly Gibney traerá consigo la idea de que podemos estar ante algo que se escapa a la razón. Es innegable que existen personas a las que les gusta un desarrollo lento, y en ocasiones yo me encuentro entre ellas, pero esta vez considero que un par de episodios menos quizás no se hubiesen echado en falta.

El guion es bastante bueno, caracterizado por unos diálogos pausados que sirven de base para la lentitud de esta serie, aunque no puedo negar que las pausas le otorgan naturalidad y verosimilitud a la misma. Considero, además, que el tema paranormal se toca menos de lo que la trama pide, y este es uno los puntos fuertes que me empujan a darle una oportunidad a la novela: me gustaría conocer cómo trata Stephen King la misma historia con unos límites mucho más abiertos, puesto que, al fin y al cabo, escribirlo resulta mucho más fácil que representarlo.

La historia, con unos planos oscuros y una luz tenue, va avanzando poco a poco hacia un final bastante bueno, aunque no tanto como su inicio. Además, una escena postcréditos bastante desconcertante podría estar anunciando una segunda temporada con más casos similares.

El Visitante es como una montaña rusa: tan pronto atrapa tu atención como pierde tiempo en absolutas banalidades alejadas de la trama principal. Me veo en la obligación, para terminar, de alabar las actuaciones de los dos protagonistas, Ben Mendelsohn y Cynthia Erivo, sin los cuales esta serie perdería mucho más de lo que dejó por el camino.

Ben Mendelsohn y Cynthia Erivo en The Outsider (HBO)

Conociéndome, estoy segura de que caeré en la tentación y volveré por aquí para comentar qué me ha parecido el libro homónimo de Stephen King.