El pasado sábado 20 de junio un hombre de nacionalidad libia comenzaba a atacar indiscriminadamente a personas que se encontraban en un parque de la ciudad inglesa de Reading, situada a sesenta kilómetros de Londres, dejando un balance de tres fallecidos y varios heridos de gravedad.

El agresor, un varón de 25 años, trató de escapar de las autoridades escondiéndose en un bloque de pisos, pero fue allí donde la policía logró dar con el sospechoso. A pesar de que en un principio no se trató como un acto terrorista, poco después fueron las autoridades de Thames Valley las que declararon que es la “policía antiterrorista” la responsable de la investigación. La conocida cadena británica BBC confirmó que el detenido ya había estado en prisión aunque por delitos menores que nada tenían que ver con una radicalización terrorista.

El revuelo inicial se formó debido a que había tenido lugar una manifestación pacífica del movimiento antirracista Black Lives Matter en el parque Forbury Gardens de Reading. Fue a eso de las 19.00 cuando la policía recibió la llamada que alertaba de los ataques que estaba realizando un hombre armado con un cuchillo. Sin embargo, rápidamente se descartó la hipótesis que relacionaba la manifestación con el ataque pues como la propia Nieema Hassan, organizadora del evento, señalaba, todos los asistentes ya se encontraban a salvo pues ya se habían marchado cuando sucedió el ataque.

Según los testigos del suceso, el hombre entró en el parque, que a esa hora se encontraba repleto de gente, y comenzó a apuñalar personas al azar, sin una previa selección de víctimas aparentes y gritando palabras ininteligibles. Al comenzar a huir los reunidos en el parque, el agresor hizo lo mismo hasta que las autoridades finalmente dieron con él.

A pesar de ser investigado como ataque terrorista, todavía no hay ninguna organización de este tipo que haya reivindicado el atentado. Se trataría del último acto terrorista acontecido en Inglaterra desde que el pasado 2 de febrero la policía abatiera a un “lobo solitario” tras haber apuñalado a dos personas. Y es que este tipo de ataques son los más frecuentes en los últimos tiempos en toda Europa debido a que no requieren una gran organización y la facilidad con la que los atacantes pueden hacerse con las armas que utilizarán, como el cuchillo que el asaltante empleó en este caso.