Otro error en la industria musical

Fotografía obtenida de The Verge.

La industria de la música ha vuelto a equivocarse, una vez más. Hace dos días surgió una noticia al respecto de Twitch, la plataforma de streaming. Tras recibir una oleada “masiva” (así es como la catalogaron) de reportes por uso presuntamente indebido de música con copyright, la plataforma comenzó a borrar clips (vídeos de breve duración, superior a un gif) y a poner advertencias (conocidas como strikes) a cuentas de la plataforma. El sistema de advertencias propio Twitch implica que si recibes tres strikes te bloquean la cuenta, por consiguiente, numerosos streamers (creadores de contenido en directo) quedaron bloqueados.

Las respuestas en forma de quejas por las cuentas afectadas fueron igualmente masivas, llegaron amenazas de bloqueo por parte de la compañía si no borraban los clips de sus cuentas.

¿Cuáles son las consecuencias?

Además de la confusión que ha generado en la comunidad y la cantidad aberrante de quejas, las consecuencias se resumen en que no se puede usar la música con copyright en los streamings. Bueno, eso no es del todo cierto.

La lección

Son varios los artistas musicales que han visto una maniobra que les puede reportar beneficios. Tras prohibir el uso de música de determinadas productoras, lo que han hecho algunos músicos es permitir el uso de su música en estos directos. La propiedad continúa siendo del artista, pero ceden los derechos de reproducción en plataformas como Twitch siempre y cuando no se apropien de su música, tan solo la pueden reproducir.

League of Legends

Uno de los casos más llamativos es el del videojuego League of Legends, su música, además de ser conocida por su calidad, es de uso no comercial: se permite su reproducción siempre que se anuncie que es de Riot Games (empresa propietaria). Es decir, que no tienes la propiedad sobre su música, y que el proyecto en el que se use no guarda relación con el videojuego o la compañía. Lo normal es que no te puedas llevar beneficios al usar su propiedad intelectual, pero existen excepciones entre las que entran los streamers.

Para más información sobre la música de League of Legends: Legal Jibber Jabber.

Mi conclusión

Este movimiento por parte de las discográficas me parece sin sentido. Primero de todo, porque los streamers no se postulan como propietarios intelectuales de la música. Por otro lado, son reproducciones que pese a que cuenten como una sola en dígitos, están llegando a los oídos de muchas personas que, a su vez, buscarán esa canción o artista si les gusta (lo que se traduce en expansión de público). Por otro lado, los espectadores pueden conectar con el streamer que están viendo.

La música es algo más que sonidos, a veces por sí sola no es tanto, pues aparentan ser simples sonidos; en otras ocasiones, lo son absolutamente todo. Una canción o una lista de reproducción generan una experiencia mucho más completa que un vídeo o una lectura por sí mismas. El cine ya incorpora música y sonidos, casi tan valorados como la propia actuación, de hecho, a estas alturas de la historia no se concibe una película sin música. Tan solo es cuestión de adaptarlo al nuevo escenario.

Ahí es donde entra el paradigma de Riot Games con su política Legal Jibber Jabber. Son licencias de uso limitado y gratuito, con determinadas excepciones que, en definitiva, otorgan al creador de contenido la oportunidad de usar una música de calidad, es una situación de mutuo beneficio, donde tanto el streamer gana por tener una experiencia más completa y de calidad, y la empresa propietaria de la música gana oyentes de su obra.

No entiendo la decisión de las discográficas.

Música de League of Legends