Es cierto que hemos vuelto, pero también es verdad que nunca nos hemos ido del todo. La pandemia nos ha tocado, como a todos, en mayor o menor medida.

En Leteo somos, ante todo, un equipo. Y como equipo hemos tenido nuestras historias personales; cada miembro es un universo, una ciudad, una familia y muchas circunstancias. Al igual que ustedes, nuestros queridos lectores sin los que ésto no tendría sentido, también tendrán sus historias de confinamiento y enfermedad.

En Leteo nos propusimos una idea que gracias a nuestra cabezonería hemos cumplido a rajatabla: nos propusimos no informar sobre la pandemia del COVID-19 debido a que no podíamos aportar ningún dato relevante a nuestros lectores. Sólo podíamos ayudar a que la pesadilla calara más hondo en todos y ganar alguna que otra visita con el sufrimiento ajeno. Y no, Leteo no se fundó para eso.

Por ello nos tomamos un periodo de reflexión pues no había demasiado que contar más allá del extraordinario hecho de estar sufriendo una pandemia mundial sin precedentes en la historia moderna. No pasaba nada porque todos estábamos en casa, donde debíamos estar.

El equipo al completo se puso de acuerdo para volver hoy, 25 de mayo, a su frenética actividad. Y así ha sido, ya estamos funcionando de igual modo que antes de estos fatídicos meses.

Podemos decir con orgullo que Leteo ha sobrevivido al virus gracias a todos ustedes. Porque han seguido leyendo los reportajes y artículos que con tanto esfuerzo conseguimos sacar adelante. Por ello queremos decir gracias, gracias a absolutamente cada persona que durante este tiempo ha entrado en nuestra web para leer algo.

Hemos vuelto, pero de algún modo nunca nos fuimos.