Fanatismo en el fútbol

El fútbol hoy en día es un deporte que mueve masas, la realidad es que es el deporte con más seguidores a lo largo y ancho del planeta pero: ¿Es la rivalidad realmente sana? ¿Se convierte en una obsesión? 

Aunque muchos clubes traten de evitar que sus aficiones no confronten el hecho es que es una cuestión inevitable puesto que cuando un club está al máximo nivel, o en camino de estarlo, sus aficionados se vuelven cada vez más competitivos e incluso más exigentes con sus propios jugadores. En este punto no habría problema porque la exigencia y a competitividad no hacen sino mejorar a los jugadores, cuerpo técnico incluso a los espectadores, el verdadero problema es cuando las personas afines a un deporte se olvidan del hecho de que es un deporte y no una guerra, llegando en ocasiones a las manos mas de esa cuestión hablaremos más adelante. Se cree popularmente que ir a un campo de fútbol a ver a tu equipo es motivo de desahogo y de poder decir lo que a cada uno le plazca con el fin de quedarse tranquilos, y sí, en cierta medida llegado el fin de semana es comprensible que tras una semana de intenso trabajo y rutina apetezca ir al estadio a ver a tu equipo a modo de ocio, de diversión. ¿El problema? Cuando el desasosiego pasa por los insultos y la discriminación tanto hacia los futbolistas como hacia el resto de personas que acuden a mencionado evento bien sean: árbitros, entrenadores y sobre todo cánticos e insultos entre aficiones lo cual saca de todo contexto el evento deportivo al que se acude y lo convierte poco menos que en una guerra.

Por ese motivo surge la duda de si realmente el sentimiento que se genera hacia un club y su entorno es realmente sano o llega al punto de ser una obsesión. El amor exagerado hacia estos hace que se pase del hecho de ser un aficionado a ser un fanático lo cual muchas veces lleva a la intolerancia hacia los rivales y en definitiva hacia los que no son como tú. Esto se debe a que muchas personas deciden no llevar prendas de ropa, productos e incluso marcas de vehículos simplemente por ser patrocinadores del rival acérrimo por ello mismo se puede decir que el fútbol no se limita solo a seguir a un equipo y amarlo por encima de todas las cosas sino que ya se ha convertido en un deporte que en muchas personas produce un odio hacia los que no apoyan a su equipo llegando muchas veces a las manos injustificadamente.