El dilema de la Covid-19 en todo el mundo

La actual pandemia en ciernes que tiene encerrada a prácticamente un tercio de la humanidad en sus casas, va a generar, como ya han mencionado numerosos organismos económicos internacionales, como lo ha afirmado la presidenta del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva: “Está claro que hemos entrado en una recesión tan mala o peor que la de 2009”. La necesidad de poder adoptar medidas que permitan, primero, frenar los contagios y las muertes que produce esta pandemia, y, en segundo lugar, tratar de que los perjuicios económicos sean los menos posibles. La situación afecta de forma asimétrica a todos los continentes, lo que en un mundo globalizado se puede traducir en la diversificación de las consecuencias a terceros países que dependan en gran medida de los países más afectados.

TENSIÓN EN EUROPA

Sin duda, uno de los focos de la pandemia actual se encuentra en Europa, principalmente en España e Italia, que ambos suman alrededor de 160.000 de afectados por el virus y alrededor de 15.000 fallecidos. En un primer momento en Europa la situación se vivió con cierto escepticismo y no se tomaron medidas eficaces para tratar de evitar que el virus se introdujera y propagase por el Viejo Continente.

Sin embargo, las medidas han sido cada vez más contundentes aunque de forma desigual, ya que, por ejemplo, el primer ministro británico, Boris Johnson se mostraba reticente a tratar de establecer medidas contundentes demandas por los grandes organismos sanitarios internacionales. Las llevó acaba el pasado lunes al imponer el confinamiento total del país. Asimismo, en las últimas horas se anunció que tanto el primer ministro como su ministro de sanidad, Matt Hancock. Actualmente, el número de afectados por el Covid-19 en este país es de 17.000

A pesar de la gravedad de la situación, no solo a corto plazo con el incremento de los afectados y fallecidos por culpa de la pandemia, sino también a medio y largo plazo debido a las graves consecuencias económicas que esta situación de parón de la actividad económica va a dejar, la reunión del Consejo Europeo celebrada anoche ha sido un completo desastre. La negativa de, principalmente, Alemania y los Países Bajos de tratar de la crisis sea sobrellevada por el conjunto de la UE y por los estados de manera individual, lo que encontró el rechazo frontal de los países más afectados por la crisis, España e Italia, cuyo descontento aumenta cada vez más. Los miembros del Consejo se emplazaron a reunirse otra vez dentro de 15 días para tratar de dar salida a los problemas y reticencias que se han mostrado los últimos días.

INCERTIDUMBRE EN AMÉRICA Y ÁFRICA

La situación en América parecía hace unas semanas de total tranquilidad. Sin embargo, en los últimas semanas los confinamientos y las medidas económicas llevadas a cabo los últimos días, como el paquete de 2,2 billones de dólares aprobado por el Senado, el mayor de toda la historia norteamericana. El país en el que más ha triunfado el liberalismo económico ha decidido intervenir necesariamente en la economía para tratar de paliar los incalculables efectos económicos de la crisis que viene. Además es el país con más casos en todo el mundo, con más de 100.000

En América Latina, sin embargo, los estados no tienen la capacidad económica que tiene la de Estados Unidos para hacer frente a la crisis. La mayoría de los gobiernos latinoamericanos han decidido hacer frente a la crisis estableciendo duras medidas desde el principio, a excepción de Brasil, cuyo presidente aún no ha comprendido la magnitud de la epidemia y ha optado calificarla como gripesinha e ignorar las graves consecuencias de sus actos.

El torrente informativo pone en el foco a Europa y Estados Unidos de la crisis desatada por el Coronavirus. Sin embargo, África, uno de los continentes que sigue sufriendo las consecuencias del Ébola, no recibe la atención necesaria, ya que si la crisis se desata en este, las consecuencias pueden ser mucho más graves debido tanto a su debilidad económica como a la escasa calidad de sus sistemas sanitarios. El país más afectado en todo el continente es Sudáfrica con casi 2000 afectados.

ESPERANZAS DESIGUALES EN ASIA Y OCEANÍA

El centro de la epidemia mundial hasta hace pocos días de la Covid-19 era China y la famosa ciudad de Wuhan. Sin embargo, en este país ya han sido capaces de frenar el incremento de la tan famos curva de contagios. Allí la esperanza de poder retomar una vida normal es cada vez más real. El número de casos se encuentra alrededor de 82.000

Sin embargo, la esperanza de uno de los países con más extensión del mundo, Rusia, de que la crisis sanitaria no se desate es cada vez más un escenario irreal. Vladimir Putin, presidente del país, ha tenido que aplazar el referéndum que tenía planeado votar la reforma de la constitución el próximo 22 de abril que le permitiría consagrarse en el poder hasta 2036. El presidente ha exhortado a sus ciudadanos a quedarse en casa. El número de casos en Rusia ronda los 1.300.

En Oceanía, Australia es el país más afectado por la epidemia, con más de tres mil casos. La amenaza de fuertes consecuencias derivadas de la misma ha sido el principal móvil para que Nueva Zelanda, con 112 casos decidiese establecer el cierre de negocios y el confinamiento obligatorio de toda la población. Actualmente el número de casos es de 450 aproximadamente.

La situación en los diversos continentes que ha generado la Covid-19, ha obligado a todos los países a tener que intervenir de forma contundente para poder frenar una pandemia que amenaza con sacudir a todo el mundo. La batalla que hay que librar contra un enemigo invisible hace aún más complicada la labor de las autoridades competentes para frenar los antes posible esta situación. Por ello, la única solución es hacer frente a esta crisis entre todos.