Somos fuertes

En estos tiempos raros que estamos viviendo nos hace falta ser nosotros mismos más que nunca. Muchos no pueden estar con sus más queridos allegados, familiares y amigos, pero todos entendemos que juntos somos fuertes.

Nos hemos sumido de imprevisto en una guerra sin cuartel con un enemigo invisible y tramposo que no respeta ni se hace respetar; no hace prisioneros y no tiene piedad de sus adversarios. La ventaja que obtenemos de este fatídico cóctel es precisamente la última característica de nuestro adversario: nosotros somos legión, somos el elemento más terrible contra el que cualquier bicho haya peleado. Ahora debemos serlo más.

Tenemos que querernos de una manera feroz y diferente. Ahora no podemos invitar a una ronda, pero tenemos la virtud de guardar el dinero para cuando todo haya pasado y volvamos a estar juntos, unidos como un ejército de hoplitas luchando por la libertad.

Queremos ser libres, pero ahora debemos guardar las distancias y mantenernos en casa. Tenemos que ser estoicamente inamovibles ante la adversidad que se nos ha presentado. Somos uno.

Cada uno forma parte de todos porque nadie habrá solo en los momentos más difíciles. Es momento de sacar lo mejor de nosotros, de regalar solidaridad, de que las sonrisas atraviesen los balcones y de decirle al virus que va a cagar vinagre porque somos fuertes y estamos unidos.