Jaime Mejías: El caso Lovelace

Jaime Mejías es estudiante de Periodismo y Derecho en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Tiene 18 años y aunque ahora vive en Madrid, nació y creció en Cartagena. Según él mismo dice, vino a Madrid a causa del amor y su pasión por el periodismo. Le gustaría dedicarse al periodismo cultural o ser corresponsal en el extranjero. Le apasiona el japonés y habla tranquilamente en francés, inglés y castellano. Además, es subdirector de Leteo y director de la sección Internacional.

Jaime tiene claro lo que quiere de la vida: periodismo. Ama el oficio y todo lo que ello conlleva. A pesar de que la vocación llegó tardía, le pegó bien fuerte. No obstante, tampoco renunció a la que fue siempre su primera opción: Derecho. Sueña con ser un periodista errante por el mundo contando toda historia que se le ponga por delante.

Jaime es coautor de El caso Lovelace, su primera novela. Las otras dos manos que escribieron el libro fueron las de su novia, Almudena Bernal. Me propuse hacerle una entrevista, pero por aquello del confinamiento no pudo hacerse tal y como yo quería; no obstante, los medios actuales nos han regalado una excelente conversación con un autor que dará mucho de qué hablar.

¿Lees asiduamente?

En pocas palabras: vivo leyendo.

¿Llevas la cuenta de los libros que lees por mes o año?

Lo cierto es que uso Goodreads, una aplicación que te permite llevar el registro de los libros que lees, pero… que no me oiga nadie… es una soberana basura. Está mal optimizada, a pesar de que el concepto es bueno. Como suelo leer novelas largas, llevo el registro en mi mente.

¿Qué te gusta leer?

Mi amor es la literatura japonesa. Mi escritor amado, Haruki Murakami. Más allá de estas dos premisas, disfruto leyendo a García Márquez, Orwell, Kawabata o Ruiz Zafón, entre muchos otros.

Si tuvieras que recomendar sólo un libro, ¿cuál sería?

El libro que sin duda recomendaría es, como no puede ser de otra manera, mi libro favorito, el libro con el que querría pasar la eternidad: Kafka en la orilla, de Haruki Murakami.

¿Por qué empezaste a escribir?

En realidad, llevo toda la vida escribiendo. Una de las anécdotas que más cuenta mi madre es que, de pequeño, escribía cuentos ilustrados con tramas bastante enrevesadas para un niño de mi edad, tipo: “El Monstruo de los Spaghetti Ataca Nueva York y Secuestra a la Hija del Alcalde”. Un niño de 5 años… mucha imaginación tiene que tener. Desde entonces, unas épocas más y otras menos, siempre he escrito, y hoy puedo enorgullecerme de haber publicado mi primera novela.

¿Cómo viene la idea de publicar la novela?

Primero llega la idea de escribirla, como es lógico. Y después, conforme va tomando forma, te vas haciendo la ilusión de verlo publicado. Con la cantidad de medios que hay actualmente, la ilusión se convierte en realidad y pones todo tu empeño en poder tener tu manuscrito en las manos. Fue algo fantástico.

Coméntanos de qué trata.

La novela trata sobre cinco amigos de la juventud que, varios años después de haber separado sus caminos, vuelven a juntarse en su pueblo natal a raíz de una misteriosa invitación. Durante su estancia, un crimen sacude el pueblo, e inmediatamente los cinco amigos se convierten en sospechosos. Algunos tratan de indagar más, pronto surgen diferencias. Mientras tanto, una leyenda que durante siglos ha permanecido ligada al nombre del pueblo vuelve a cobrar más vigencia que nunca, y comienzan a suceder hechos paranormales.

¿Por qué debería leerse?

Realmente estoy quedando como el prototipo de autor egocéntrico, pero creo que debería leerse porque es una historia muy humana. El tema principal es la amistad, y creo que la historia invita a reflexionar sobre el modo en que las relaciones entre amigos se moldean con el paso del tiempo… y sobre todo, la importancia de mantenerlas. Ese es el mensaje que he querido transmitir.

Podéis seguir leyendo las cosas de Jaime en la sección Internacional, pero recomiendo encarecidamente haceros con un ejemplar de El caso Lovelace en Amazon.