Mente en paz

Por lo visto, ahora se lleva eso del mindfulness. Es algo así como tomar consciencia de que eres consciente. En teoría, esto no plantea ningún tipo de problema porque no hace ningún mal de vez en cuando hacer el gilipollas. Estamos rodeados de gente que vive así y seguimos con nuestras vidas. El problema viene cuando los gilipollers se hacen influencers para ganar dinerito (esto no va en cursiva).

Todo es cuestión de pasta en el fondo por desgracia. Si no ganamos dinero, parece que todo se esfuma; en buena parte porque no podemos vivir del aire, algo de razón hay. Pero de ahí a crear una doctrina de imbecilidad hay un trecho y muy largo además. Ojo, no estoy diciendo que el mindfulness sea una patraña, digo que los predicadores de la paz, el amor y la tranquilidad en las redes van a por la paz, sí, la paz económica. Todo se basa en el marketing, en cómo hacer que al final sin saber muy bien cómo, la peña se gaste dinero en cosas que no necesita mucho.

Un ebook por aquí, un cursito por allá y ya tengo ingresos pasivos en internet: magia potagia. Mientras tanto, el pobre agobiado que busca un poquito de calma en medio de la tormenta apoquina para que le cuenten alguna historia inservible sacada de un fulano que la sacó de otro. Así estamos y así nos va.

Quien busca, hallará; algo así dijo Jesús en algún momento de su vida (digo yo). Si realmente uno se interesa por conocerse y hallar la calma dentro de uno mismo, acabará llegando donde siempre le han estado esperando: alguna librería. Allí encontrará al bueno de Marco Aurelio que estará dispuesto a contarle todo el trasiego de la existencia por entre diez y veinte euros, según la edición. También encontrará Siddharta de Herman Hesse en el que encontrará un remanso de paz, sabiduría y ya de paso un novelón escrito por uno que sabía del tema.

Tenemos suerte de poder tener suerte; todo lo que vemos en la red está sujeto a algún poder económico, pero por suerte, la mayoría de gente que yo recomiendo ya está muerta; no creo que tengan intereses de ese tipo; estarán dispuestos a ayudar sin pedir nada a cambio.