Te explicamos por qué corres riesgo si vas a comer fuera (incluso si pides en el coche)

El auge del movimiento #Mequedoencasa ha propiciado el desabastecimiento de supermercados, aumento de contrataciones de servicios de streaming de contenido y un considerable descenso de personas en lugares públicos. Sin embargo, muchos siguen teniendo sus planes en la cabeza; todavía hay quien quiere comerse una pizza o una hamburguesa en el restaurante de comida rápida de turno. Muchos piensan eso de “yo no me quedo a comer ahí, lo recojo y me voy a casa que estoy a salvo”. Pues bien, en este artículo explicaremos por qué es una medida sin ningún tipo de efecto contra la propagación del Coronavirus.

Comencemos con el pedido en caja, es decir, en el mostrador. Contabilizamos por una la persona que atiende al cliente, ordena el pedido y cobra. Ese pedido pasa a cocina, apartado en el que hay tres personas preparando una hamburguesa: una se ocupa del pan, otra de la carne y otra de los condimentos. Una vez está las hamburguesas, se les añaden las patatas fritas que están hechas por otro empleado diferente. Todo eso se deposita en una bandeja que debe ser revisada y colocada por el expeditor. La bebida la sirve otra persona y el pedido ya estaría listo. En total contamos seis personas que entran en contacto directo con lo que el cliente se va a llevar a la boca, siete si se ordena el servicio opcional a mesa.

Las bandejas pueden ser el foco más fácil de identificar tras la propia manipulación humana: todas las bandejas son limpiadas después del servicio, pero no exhaustivamente; esto significa que podrían quedar trazas de diversos elementos que podrían llegar a haber estado en contacto con un enfermo.

El pedido en el coche tampoco cambia mucho. Se trata de otras seis personas las que preparan lo que el cliente va a llevarse; eso sí, se elimina el riesgo de la bandeja al servir y expeditar en bolsas de plástico o cartón.

Lo más fácil para evitar el contagio es directamente hacer cuarentena en casa, pero lo que es seguro es que si se sale fuera de casa para recoger comida o se llama a un servicio de comida a domicilio, las probabilidades de que algo haya estado en contacto directo con el Coronavirus son infinitamente mayores que si ese riesgo no se corre.