La rebaja de precios del petróleo anunciada por Arabia Saudí y el fracaso de la reunión de la semana pasada de la OPEP -Organización de Países Exportadores de Petróleo con el objetivo principal de promover los intereses de los 12 países exportadores de petróleo que la componen- con Moscú -la organización proponía la retirada de 1,5 millones de barriles diarios del mercado- han provocado una caída del precio del petróleo de un 30%, la mayor desde 1991.

La decisión llevada a cabo por Arabia Saudí, líder de la OPEP, tiene como objetivo abrirse a los mercados internacionales, ha generado un gran terremoto en los mercados internacionales, ya que las principales bolsas mundiales caen entre un 6% y un 9%.

Asimismo, el gobierno de Riad tiene como objetivo aumentar la producción de barriles de petróleo a partir de abril. Concretamente el objetivo es aumentar la producción de 9,7 millones de barriles diarios a 12 en varios meses, según fuentes del gobierno saudí citadas por la Agencia Reuters y Bloomberg.

Esta decisión del gobierno de Arabia Saudí añade aún más incertidumbre a las ya de por sí inestables y tocadas bolsas mundiales que han sufrido grandes caídas derivadas de la crisis del Coronavirus. Además, aún se desconcen las medidas que llevará a cabo Rusia tras las acciones unilaterales que ha decidido emprender el gobierno de Riad, cuyas consecuencias pueden agravar aún más la situación.

Por Rodrigo Cardona del Pozo

Estudiante de Ciencia Política y Gestión Pública + Periodismo

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