Qué difícil es ser perfecto

El Liverpool cayó ante el Chelsea en octavos de final de la FA Cup con un tanto de Willian y otro de Barkley. El conjunto de Klopp queda eliminado de la FA Cup prematuramente de igual manera que sucedió con la Carabao Cup (Copa de la liga).

Esta derrota se suma a la sufrida el pasado fin de semana frente al Watford con un contundente 3-0. Ya no hay invencibles y sólo les queda la Premier League y la Champions. La Premier la tienen en el bolsillo, pero en Champions deberán remontar un 1-0 en Anfield contra el Atlético de Madrid.

En resumen, los reds se pueden quedar “sólo” con la Premier League. Remarco aquello de solamente porque hasta la semana pasada habían ganado todos sus encuentros ligueros excepto un empate contra el Manchester United en Old Trafford. En menos de siete días han hecho varias veces lo que en toda la temporada habían logrado en dos o tres ocasiones: cosechar una derrota.

Ahora bien, si el Liverpool finalmente pierde la eliminatoria de Champions ¿se consideraría fracaso ganar únicamente la Premier? En absoluto. Un equipo que no ha ganado una liga en treinta años no se puede permitir el lujo de no celebrar por todo lo alto un trofeo como este. No obstante, eso no significa que la temporada no haya podido dar más de sí; tanto el juego como la plantilla de Klopp podía haberse llevado perfectamente las dos copas locales (o al menos una) además de la Premier.

La Champions es otra cosa muy distinta. Es una competición de momentos y no de constancia. No siempre la gana el que la merece, sino el que la consigue, que no es lo mismo.

Hemos pasado de creer en la machada histórica de unos nuevos invencibles a que la temporada del Liverpool pueda acabar en abril con el campeonato matemático en la Premier League. No está mal, pero es verdad que resulta muy difícil ser perfecto.