El hombre más mayor del mundo

Hace algunos meses saltaba la noticia: el hombre más anciano del mundo recibía un galardón que le acreditaba como el varón vivo más mayor. Poco después se anunciaba otra nota de prensa: muere el hombre más mayor del mundo.

Yo pensaba que es lo que tiene recibir este tipo de honores; me preguntaba también sobre la reacción del anciano japonés al saber que era el tipo con más años encima sobre la tierra. No sé si se lo tomaría como un orgullo o ya como un preludio. Lo que es verdad es que casi la mitad de su vida la había pasado ya como alguien considerado mayor. Más preludio que ese creo que ninguno.

Hay cosas que son efímeras de por sí. No se puede ostentar el récord de persona más joven del mundo por mucho tiempo porque hay mucha gente en camino. Digo yo que al revés pasa lo mismo, lo que sucede es que nos da pena reconocer que las cosas se acaban, son finitas por naturaleza.

Es relativamente fácil que Bolt conserve el récord de ser la persona más rápida corriendo los 100 metros lisos. Tiene que venir un fulano que corra más rápido que él. De hecho, Bolt podría hacerse mayor y morir teniendo su récord bajo el brazo. 9.58 segundos tardó en correr 100 metros, echen ustedes las cuentas. Y si alguien lo hiciera más rápido, siempre se podrá decir que Bolt corrió los 100 metros en menos de diez segundos. Eso es una realidad. Pero ¿se dirá aquello que este buen hombre asiático vivió más de cien años? Hombre, de Matusalén se dice, pero al final podrá quedar como anécdota.

Decía la familia de Masazo Nonaka tras haber fallecido que “hasta ayer estaba como siempre”. Y tanto. Con 112 años no estaba exactamente como siempre, pero sí como hace mucho tiempo.