Soy lucha, soy belleza

El Real Madrid se impuso por 2-0 al FC Barcelona en un partido que tuvo dos caras: la primera y la segunda mitad. Durante la primera parte del encuentro fue el Barça el conjunto que dominó sobre los locales, no obstante, es cierto que el dominio no se hizo efectivo en grandísimas oportunidades. La carencia de profundidad de los de Quique Setién se mantuvo como una constante en todo el encuentro. Esto benefició al conjunto blanco proporcionando alas al equipo de Zidane y esperanzas al mantenerse el empate a cero al descanso.

La segunda parte fue otro mundo. El Real Madrid salió algo timorato con una presión que no resultaba eficaz. Los primeros compases de la segunda mitad fueron del lado de los blaugranas, pero la concatenación de pases llevaba siempre a la ejecución de una jugada que terminaba siempre igual: nada. La segunda cara del partido no se vio hasta el minuto 56, momento en el que Isco realizaba un sensacional tiro a puerta tras un córner. El Bernabéu se vino arriba y llevó al equipo en volandas hasta que, tras desperdiciar varias jugadas clave, Kroos invitó a Vinicius a correr para que el brasileño, con el toque desafortunado de Piqué, pusiera el 1-0 en el marcador.

A partir de ese momento se desató el vendaval blanco: una presión colectiva del Madrid obligaba a los jugadores del Barça a cometer errores graves. Las ocasiones de los visitantes casi brillan por su ausencia: una carrera de Messi que defendió Marcelo con un extraordinario criterio y otra escapada de Braithwaite que acabó en agua de borraja.

El partido se había convertido en una fiesta; entrenador, jugadores y público blanco gozaron de un auténtico festival de juego frente a un Barcelona que no supo formular la respuesta ante la presión y el saber hacer vikingo. Vinicius seguía corriendo, Casemiro recuperando balones e Isco fue sustituido en el minuto 79 por Modric poniendo a todo el campo en pie. El resultado parecía no peligrar en ningún momento. Ya en el descuento entró Mariano por Karim Benzema. El hispano-dominicano disputó unos dos minutos de encuentro en los que consiguió meter un gol que demuestra su buen hacer y las ganas con las que espera la oportunidad: un saque de banda que consigue alargar en una buena carrera hasta la línea de fondo y que culminó en un disparo al primer palo.

El partido finalizó con un justo 2-0 en el marcador. El Santiago Bernabéu disfrutó en una lluviosa noche de un Clásico digno de su nombre. El Real Madrid se pone líder con un punto de ventaja sobre el FC Barcelona. La casa blanca superó con creces el pobre planteamiento de un Barça que pierde la oportunidad de poner tierra de por medio en La Liga.