Las terceras elecciones en un año en Israel dan como ganador en un sondeo a pie de urna al líder del Likud y actual primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu con 36-37 escaños. En segunda posición se situaría el partido de centroizquierda Blanco y Azul cuyo líder es el antiguo jefe Fuerzas Armadas, Benny Gantz, con 33 escaños.

La participación en estas elecciones se encontraba en el 56,3% a las seis de la tarde, casi tres puntos por encima de las elecciones celebradas en septiembre.

Asimismo, los resultados proyectan que el bloque de la derecha se quedaría muy cerca de la mayoría absoluta (61 escaños de 120 posibles) para que el primer ministro más longevo de la historia de Israel pudiese mantener su puesto cuatro años más.

Los resultados proyectados seguirán dejando la llave de la gobernabilidad en el partido Israel Nuestra Casa del ex ministro de defensa israelí, Avigdor Lieberman.

El presidente del Estado de Israel, Reuven Rivlin ha sugerido que la campaña llevada a cabo contra Gantz de “sucia” y “lamentable” debido a la filtración de conversaciones privadas del líder de la oposición.

Un elemento clave de la campaña de Netanyahu que le ha podido otorgar esta ventaja fue la presentación del “Acuerdo del Siglo”, que le ha permitido reducir la influencia de su procesamiento por tres casos de corrupción. Este acuerdo concede grandes beneficios a Israel como el reconocimiento de Jerusalén como capital única de Israel, descarta el desmantelamiento de los asentamientos que ya existen y establece la consideración de Israel como Estado judío.