El Liverpool de los (in)vencibles

Ayer volvió la Champions, huele a primavera y hace buen tiempo ¿qué más se le puede pedir a la vida? Yo diría que poco. Pero la Champions no vuelve sola, así como se vuelve a casa tras una noche de jolgorio; la máxima competición europea trae consigo un repertorio de esos que se ven sólo por febrero, marzo y abril de partidos emocionantes hasta decir basta.

Ayer tuvimos la oportunidad de vivir una noche mágica con dos partidazos: Borussia Dortmund – PSG y Atlético de Madrid – Liverpool. Los encuentros no defraudaron: Haaland sigue en su idilio goleador y endosó un par de goles a una potencia del fútbol mundial y el Atleti bajó de las nubes al Liverpool a la fuerza.

El Liverpool de Klopp se caracteriza por ser un equipo que durante esta temporada ha sido infranqueable; en Premier League no ha perdido ningún partido de los 26 que ha disputado (25 victorias y 1 empate) y en Champions sólo ha cosechado una derrota en la primera jornada de la fase de grupos ante el Nápoles. Nada mal para el vigente campeón de Europa. Tras el palo de ayer se nos viene una cuestión encima inmediatamente: ¿de verdad puede ser el Liverpool infalible? El límite de este equipo parecía no conocerse hasta ayer; los reds no tiraron a puerta en los 90 minutos que duró el encuentro. Oblak vivió una de sus noches europeas más tranquilas desde que tiene uso de razón.

Si por algo es especial la Champions es por su carácter impredecible y sentimental; cuando las piernas no dan más de sí, el corazón y el ambiente terminan tirando del carro. Las competiciones ligueras son diferentes en ese aspecto, son más como una carrera de fondo en la que lo importante es dosificarse en los nueve meses de competición. En Champions la dosificación lleva a la desconexión e, inevitablemente, a la muerte en el campo. El Atleti no está cosechando una buena temporada, pero ayer ganó por 1-0 al que se considera mejor equipo de Europa en el presente.

¿Cómo es posible que en una de sus temporadas más flojas, el Atlético de Madrid derrotara al Liverpool de Klopp (invicto en Premier League) en un partido en el que en ningún momento peligró el resultado para los del Cholo? No lo sé, no obstante, no sólo fue posible, sino que fue real. El Liverpool no jugó mejor, fue sometido, domado y desactivado por el equipo y el Metropolitano; los ingleses jugaron a merced de los indios. Se trata de un caso diferente al sucedido el año pasado durante las semifinales de la misma competición que enfrentaron al Liverpool contra el FC Barcelona: el Liverpool jugó mejor en ambos partidos, pero en el primero encajaron un estrepitoso 3-0. No, ayer no aparecieron Mané, Salah y Firmino. Tampoco puso buenos centros Trent Alexander-Arnold y Van Dijk cometió más errores que nunca. En resumen, este Liverpool no era el de los invencibles.

No sé si finalmente Klopp se proclamará campeón de la Premier League sin perder ningún partido, pero de lo que estoy seguro es que el partido de vuelta va a ser una auténtica guerra entre dos entrenadores de estilo propio. No va a haber tregua para los errores y esto no ha hecho más que llegar al descanso. Abróchense los cinturones y recen lo que sepan.