La madrugada del pasado domingo – hora española- las autoridades de Costa Rica decomisaron un cargamento que contenía cinco toneladas de cocaína que, según el ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Michael Soto Rojas, era el “mayor que se ha incautado” en la historia del país centroamericano.

Según ha especificado la policía costarricense, este cargamento contenía “5.048 paquetes de aproximadamente un kilo de cocaína cada uno de los cuales estaban en 202 maletines dentro de un contenedor destinado a transportar plantas ornamentales”. Asimismo, el destino del mismo era “Holanda”.

La operación según el comunicado oficial de la policía comenzó el pasado viernes cuando “los oficiales realizaban labores propias de su cargo en la Terminal de Contenedores en Moín de Limón”. Durante estas labores, los oficiales encontraron “una unidad contenedora sospechosa”. Tras esta alarma, se empezó a “inspeccionar detalladamente el contenedor, labor que culminó este sábado 15 de febrero”.

Este cargamento decomisado muestra la realidad de un país en el que el negocio de la droga es uno de los principales problemas a los que trata de hacer frente las autoridades políticas costarricenses, ya que numerosas autoridades antidrogas consideran este país “sitio de paso de la droga, pero también de almacenaje y exportación.”