Los siniestros inicios del día de San Valentín

Hoy es 14 de febrero, considerado por algunas personas como el día más romántico del año. Dejando de lado el debate sobre la intencionalidad comercial de la festividad, es innegable que cada año vemos más anuncios y productos destinados a que la fiesta de los enamorados influya hasta al más solitario, pero ¿cómo empezó a celebrarse San Valentín?

Muchos verán una respuesta simple y rápida a esta cuestión: algún empresario estadounidense con ganas de hacer dinero a costa de las relaciones amorosas de la población. Pues se equivocan, ya que esta festividad nació mucho antes, incluso su intencionalidad capitalista ya se había originado en el siglo XIX en Gran Bretaña.

Pero no nos desviemos del tema a tratar, ¿cuáles fueron los inicios de San Valentín?

Lupercalia

Lo cierto es que la festividad tiene sus raíces en una fiesta pagana, conocida como Lupercalia, ¿quizás un día en el que las parejas acudían al Coliseo para ver a esclavos luchar ante feroces criaturas? Incorrecto, recuerde además que las mujeres debían sentarse separadas de los hombres (algo que sigue sucediendo hoy en día, aunque afortunadamente no en sangrientos combates). El día de Lupercalia, los hombres se armaban con látigos de pieles animales mojados en sangre de estos y azotaban a las mujeres, alegando que este ritual les otorgaría fertilidad.

¿Y que tiene que ver Lupercalia con San Valentín?

Pues en el año 496 d.C, el papa Gelasio I prohibió la festividad, sustituyéndola por el actual San Valentín, en honor a Valentín de Roma y eligiendo el 14 de febrero para su celebración. A partir de entonces, San Valentín evolucionaría desde un día de cortejo hasta la actual festividad, incluyendo durante todo este tiempo la elaboración de poemas románticos y el obsequio de regalos a la persona amada.

A pesar de la poca esperanza en el futuro de la humanidad que generalmente tenemos, quizá comprobar que hemos pasado de azotar con látigos a regalar chocolate como prueba de amor le devuelva algo de fé (aunque dicho cambio nos haya costado varios milenios).