El discurso del Estado de la Unión refleja la fuerte polarización política en EE. UU

La pasada madrugada (hora local) el presidente norteamericano, Donald Trump, pronunció el discurso del Estado de la Unión que inició con el rechazo del saludo del mandatario a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Este rechazo así como el gesto final de Pelosi que consistió en romper la copia del discurso que Trump le entregó, reflejan la abismal diferencia existente entre republicanos y demócratas.

Además el tradicional discurso se realizó en un contexto nunca visto antes ya que todavía el presidente estadounidense sigue siendo juzgado por el Senado norteamericano por el “Ucraniagate” y supuesta obstrucción al Congreso, es decir, el único en la historia que se encuentra sometido al “impeachment” mientras se dirige a la nación con este discurso.

Comenzó Trump resaltando la buena marcha de la economía norteamericana destacando los buenos datos de desempleo y la fuerza de la economía. Las referencias al mantra que le hizo ganar la presidencia “America First” estuvo presente en todo el discurso con afirmaciones como “el sueño americano está de vuelta, más grande, más fuerte y mejor que nunca, y nadie se está beneficiando más que nuestra clase media”.

Trump también reafirmó su compromiso para “frenar la inmigración ilegal”, destacando que su famoso muro lleva ya construido “160 kilómetros” y que para finales del próximo año estarán levantados “800 kilómetros”.

El tercer pilar de su discurso fue la política exterior. Una de las mayores ovaciones tuvo lugar cuando Trump se dirigió a Juan Guaidó, presente en la Cámara de Representantes, acusó a Maduro de ser un “dictador ilegítimo”. Asimismo destacó el asesinato de Qassem Soleimani, señalando que “el carnicero más despiadado del régimen” falleció en un operación militar norteamericana. También destacó la forma de trabajo “coordinada” con el régimen chino para hacer frente a el Coronavirus.