Los Guardianes de Javier Pérez Campos

El miedo es una experiencia que no recomiendo experimentar a nadie, sobre todo si hablamos de un terror paranormal. Desde hace ya algún tiempo, una vez superé los miedos asociados a la infancia (que en mí permanecieron hasta bien mayorcito) me hice fiel seguidor del programa de Cuatro Cuarto Milenio. Aunque casi nunca lo veo a la hora en que se emite porque probablemente no dormiría, lo visiono durante la semana siguiente en un rato que me supone tranquilidad y conocimiento sin tapujos, cosas que ahora brillan por su ausencia.

Al ser fan del programa, me gusta seguir de cerca a los colaboradores habituales del mismo; Javier Pérez Campos es uno de ellos. El libro que acabo de terminar no es una novedad editorial, lleva ya bastantes meses a la venta, pero por diferentes razones nunca había caído en mis manos hasta hace dos días, momento en el que casualmente lo encontré escondido en la parte inferior de una mesa de librería. Llegué a casa y quedé prendado desde la primera página de su halo misterioso, pero también de la apasionada investigación periodística que hay detrás de cada página de Los Guardianes.

En el libro se relatan diferentes experiencias que tienen que ver con la existencia de un fenómeno al que el autor se refiere como los guardianes o el tercer hombre: situaciones en las que un individuo, en un inicio sin ningún acompañante, es avisado, ayudado o socorrido por una voz o presencia que le ayuda a salvar la vida, evitar desastres o, simplemente, aparece de buenas a primeras. Se trata de un fenómeno recurrente en prácticamente todo el globo que resulta interesante para todo aquel curioso que tenga un ápice de interés en fenómenos aparentemente inexplicables.

La estructura del libro es dinámica, entretenida y casi didáctica: el autor recorre diferentes casos esparcidos en capítulos que aúnan situaciones semejantes: desde un rescate in extremis, pasando por saludos de conocidos y amigos fallecidos hasta vagabundos que salvan de atentados de ETA. Todo está hilado a través de los rompedores testimonios de las personas valientes que se atreven a hablar y la profunda investigación de Javier Pérez Campos sobre casos que van desde Perú hasta Tailandia.

Comentaba al inicio que el miedo es una experiencia espantosa y más si está relacionado con elementos sobrenaturales, aunque sea aparentemente. El libro no trata sobre el terror, más bien todo lo contrario: pone en relieve lo bonito de todas estas experiencias a través de las que mucha gente ha podido continuar con sus vidas. Voces, presencias, familiares o amigos han sido el guía definitivo para estas personas, el conductor de viajes que sólo tenían el billete de ida y que volvieron contra todo pronóstico.

Mi más sincera enhorabuena al autor por su trabajo tanto en el libro como en todos sus proyectos. Una lectura muy recomendable.