Kobe, de estrella a leyenda: El día que anotó 81 puntos

Los Ángeles, 22 de enero de 2006. Los Lakers se enfrentan a los Toronto Raptors en lo que parece será un partido más de la temporada. El partido empezaría con unos Raptors siendo superiores a los Lakers de Kobe, que parecían no acabar de conectar con el partido. Al descanso, Kobe Bryant lideraba la anotación de su equipo con veintiséis puntos, insuficientes para igualar a los Raptors que lideraban el partido por 49-63.

Kobe Bryant entró a los vestuarios sin mediar palabra. Lamar Odom vió que la estrella de Filadelfia estaba fastidiado. No podía imaginar que acabaría el partido con la mayor anotación de la NBA de la era moderna y la segunda mayor anotación de la historia de la NBA, solo por detrás de los imbatibles cien puntos de Wilt Chamberlain.

Nada parecía cambiar al inicio del tercer cuarto. Los Raptors aumentaban su ventaja hasta dieciocho puntos con 51-69 en el marcador. Es a partir de entonces cuando una tormenta llamada Kobe Bryant entra en acción. Anotó veintisiete puntos en el tercer cuarto, poniendo a su equipo por delante con 91-85 en el luminoso.

Con cincuenta y tres puntos de Bryant comenzaba el último cuarto, los Raptors aún creían poder remontar pero tras la tormenta llegó el huracán. Veintiocho puntos más para Kobe. Con ello los Lakers remontaban el encuentro y se llevarían el partido por un total de 122-104 a favor de los angelinos. Kobe, con ochenta y un puntos se consagraba como leyenda.

Ochenta y un puntos de un solo jugador en un solo partido. Cincuenta y cinco de ellos solo en la segunda parte.

Piénselo bien.