Por inverosímil que parezca, un hombre de 35 años ha irrumpido en la iglesia de Sonseca, Toledo, al volante de su coche destrozando todo lo que se le puso por delante.

El hombre, cuyo coche era un voluminoso 4×4, ha alegado estar endemoniado. Según sus propias palabras, el altar de la iglesia era el único lugar en el que podía estar a salvo.

Las autoridades competentes están investigando el caso; de momento se le hizo las pruebas de alcohol y drogas para descargar que el conductor estuviera bajo los efectos de alguna sustancia.

El coche partió las puertas de la iglesia y rompió multitud de bancos en su periplo por la nave central del templo, no obstante, no se han ocasionado daños estructurales ni humanos graves.