Un opositor disidente se proclama presidente del Parlamento venezolano con votos chavistas y sin Guaidó en la cámara

La jornada en la que se esperaba la reelección de Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y líder opositor del chavismo, ha culminado en sorpresa con el juramento como presidente de la Cámara de Luis Parra, diputado opositor disidente y acusado de corrupción y soborno por parte del régimen chavista. Este juramento se ha producido sin la presencia de Juan Guaidó, expresidente de la Asamblea, que se encontraba en las inmediaciones de la misma denunciando que no se le dejase pasar. Además del líder opositor, numerosos diputados se encontraban fuera del hemiciclo, por lo que durante el juramento no se alcanzó en quórum necesario.

“Golpe al Parlamento. Sin votos ni quórum diputados del PSUV intentan juramentar falsa directiva”, denunció el equipo de Guaidó, que trató de entrar en medio de golpes y empujones con la policía al edificio de la Asamblea. Mientras tanto, en el interior de la cámara, un grupo de diputados opositores disidentes se juramentó como nueva junta directiva de la cámara. Sin la confirmación de los votos ni el quórum preciso, Luis Parra juró el cargo por medio de un megáfono por fallos en el audio del salón, que había registrado también problemas para acceder a Internet.

El nuevo presidente, Luis Parra, pertenecía a Primero Justicia, partido político perteneciente a la coalición opositora al régimen chavista. Este fue separado junto a otro grupo de diputados cuando una investigación periodística reveló que favorecían a empresarios vinculados a Nicolás Maduro.

Desde muy pronto por la mañana, Juan Guaidó denunció los impedimentos y bloqueos por parte del chavismo, encarnado por la policía venezolana en el impedimento del paso al propio Guaidó y demás dirigentes de la asamblea al propio Parlamento. Un sindicato de periodistas ha denunciado también el bloqueo del acceso para una treintena de medios de comunicación. Los aledaños del edificio permanecían militarizados, y desde el equipo de Guaidó se aseguró que si se impedía la entrada al equipo, los opositores estarían dispuestos a llevar a cabo la sesión en plena calle.