Netanyahu busca arrasar en las elecciones frente a los casos de corrupción

Benjamin Netanyahu, Primer Ministro del Estado de Israel, ha arrasado en las primerias del Likud, partido conservador israelí, lo que ha supuesto un soplo de aire fresco para el líder hebreo. Tras los numerosos casos de corrupción en los que el mandatario se ha visto involucrado, Netanyahu buscará en dos meses legitimarse por medio del apoyo ciudadano, en las terceras elecciones israelíes en menos de un año.

Netanyahu ha sido imputado por el fiscal general de Israel en tres casos de corrupción. “La gente apoya a la derecha, la mayoría me apoya a mí”, exclamó el líder en un mitin, rodeado de sus partidarios. Celebró el triunfo por el 72,5% de los votos frente al exministro Gideon Saar, por el liderazgo de la formación conservadora que dirige a Israel. Netanyahu es el jefe de gobierno más longevo en el cargo de la historia del país, y durante esta campaña electoral ha querido poner el foco en uno de los frentes abiertos más importantes para el pueblo de Israel: el conflicto con Palestina.

Ante miles de seguidores respaldándolo en uno de sus discursos, el líder aseguró que el futuro se encuentra en sus manos. Los militantes de la formación conservadora han respaldado abrumadoramente su candidatura para encabezar el partido, frente al exministro Saar. El pueblo ha vuelto a depositar su confianza en él a pesar de su fracaso en la formación de gobierno en las primarias de abril y septiembre. “Hemos ganado a causa de esta maravillosa década que hemos ofrecido al país en la economía, la seguridad y las relaciones exteriores”, se jactó el mandatario. Lleva ya diez años ocupando el cargo, y parece que el plan de Netanyahu sigue siendo gobernar el Estado de Israel, cuyas actuaciones han sido ampliamente cuestionadas.