La nueva embestida del ejército sirio obliga a desplazarse a 80.000 civiles

La nueva embestida del Ejército gubernamental sirio, junto al apoyo aéreo del Ejército en la provincia de noroccidental de Idlib, ha obligado a 80.000 civiles sirios a desplazarse hacia la frontera turca. Se trata del mayor avance de las tropas leales al presidente Bachar el Asad en tres meses, tras nueve largos años de guerra, en el que se han apoderado de varios pueblos localizados en la provincia de Idlib. Los 80.000 civiles forzados a huir de sus hogares se dirigen, según la ONU, hacia la frontera de Turquía, donde ya se han reasentado medio millón de personas desde el pasado abril.

Únicamente durante el fin de semana, al menos 25.000 civiles han sido desplazados en dirección a la frontera turca, a causa de la ofensiva perpetrada por tropas gubernamentales, que tiene como objetivo apoderarse de la estratégica Maarat el Numan, al sur de Idlib, capital de la provincia. Los bombardeos del Ejército ruso y sirio causaron la muerte de 17 personas el viernes en dicha ciudad, y el sábado se cobraron ocho vidas en un mercado de Saraqeb, al este de la provincia.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos informó este domingo de la muerte de otras siete personas en Maarat al Numan. Esta ONG, que cuenta con informadores sobre el terreno, ha confirmado 170 fallecimientos a causa de la ofensiva de las tropas. 70 de ellos pertenecían a las propias filas del gobierno. La escalada bélica ha dado un vuelco al equilibrio de fuerzas en un frente semiestancado desde hace dos años.

La milicia yihadista Tahrir al Sham, filial de Al Qaeda en Siria, se hizo hace nueve meses con el control de Idlib, a pesar del respaldo ofrecido por Turquía a otros grupos rebeldes islamistas. Al menos 20.000 insurrectos han contenido hasta ahora el avance gubernamental en la provincia, habitada por tres millones de personas, siendo la mitad de ellos actualmente desplazados a otras zonas del país.

Naciones Unidas exigió el miércoles una inmediata desescalada de la ofensiva del curso, pero la coordinación de la ofensiva siria y la aviación rusa se ha recrudecido durante el fin de semana. Rusia y China decidieron vetar además en el Consejo de Seguridad el envío desde Turquía de ayuda humanitaria a Siria. El acuerdo que Putin y Erdogan, presidente de Rusia y Turquía, alcanzaron en 2018 para contener la tensión en Idlib ha saltado definitivamente por los aires.