Hong Kong vuelve a la carga: mantiene el pulso con China y las minorías uigur se adhieren a la causa

Hong Kong nunca se rinde. Ni siquiera por Navidad, la época del año que suscita reconciliación y buenas vibraciones entre familiares, los hongkoneses han decidido dar una tregua a China, su familiar más detestado. Llevan manifestándose contra el gobierno asiático siete meses, y estas fechas continuaran reivindicando su causa en las calles. Las olas de protestas y violencia mantienen al territorio sumido en la crisis social más profunda de los últimos años.

Los hongkoneses han establecido la primera de las movilizaciones en Nochebuena, es decir, este martes. Se realizarán concentraciones en cinco centros comerciales, además del puerto de la ciudad autónoma. Las movilizaciones se repetirán en la jornada siguiente, día de Navidad, a pesar de que siempre, tratándose de Hong Kong, se debe dejar un margen para la sorpresa.

La última ronda de movilizaciones, antes de las convocadas para las fechas navideñas, culminó el domingo con enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, como viene siendo habitual. Más de un millar de personas se congregaron en Edinburgh Place, el corazón financiero de la que fuera colonia británica. Esta fue la primera concentración del movimiento hongkonés ajena a la política doméstica del territorio. Los manifestantes protestaron por el encarcelamiento masivo de miembros de la etnia uigur en la provincia de Xinjiang, al noroeste de China, del que son víctimas más de un millón de personas.

A pesar de que la convocatoria se desarrolló de manera pacífica desde el principio, a media tarde un grupo de jóvenes decidió arriar una bandera china de un poste cercano, momento en el que las fuerzas de seguridad cargaron contra ellos. El forcejeo por el emblema nacional dio paso a las hostilidades, que dieron paso al lanzamiento de ladrillos, botellas y spray pimienta. Uno de los agentes de las Fuerzas de Seguridad chinas desenfundó su arma y apuntó a la multitud, sin llegar a disparar. Dos manifestantes fueron detenidos.

Para este lunes, los hongkoneses han convocado una manifestación en favor de Spark Alliance, una organización sin ánimo de lucro que capta fondos para financiar las movilizaciones populares. El pasado jueves, la policía llevó a cabo una operación contra ellos. Cuatro de los empleados fueron detenidos en la redada, acusados de blanqueo de capitales. Las fuerzas el orden incautaron 130.000 dólares hongkoneses en efectivo (15.000 euros) y bloquearon alrededor de 70 millones (8 millones) en cuentas bancarias. ““Aseguran que los fondos serán empleados para ayudar a gente detenida durante las protestas. Hemos descubierto, no obstante, que parte del dinero se ha dedicado a adquirir pólizas de seguros de valor desproporcionado”, ha declarado el superintendente de la división de investigaciones financieras.

En 2020, la ciudad de Hong Kong continuará sacudida por las mismas protestas que comenzaron en junio. La población comenzó a protestas contra la propuesta de la Ley de Extradición, que vincularía su régimen jurídico con el del continente. Los hongkoneses entendieron esta medida como un amplio recorte a los derechos y libertades de los que goza la antigua colonia británica.

Ante la pasividad del ejecutivo local ante la Ley de Extradición, las protestas han ido escalando hasta conformarse en cinco reclamaciones básicas: la retirada de la Ley de Extradición, que ya ha sido concedida, la iniciación de una investigación sobre la actuación policial en la ciudad, la retirada del término “vandalismo” para referirse a las manifestaciones, la amnistía para los detenidos (casi 5.000) y la implementación del sufragio universal.