El gobierno colombiano ordena a Uber la suspensión automática de su servicio en el país

Las autoridades colombianas, más concretamente la Superintendencia de Industria y Comercio, que depende del Ministerio de Comercio, han decretado el cese de los servicios de Uber en el país. Esta solución radical ha sido fruto de la resolución de un enfrentamiento judicial entre la aplicación de transporte y una empresa colombiana, Cotech SA, que ofrece tecnologías de comunicación a una compañía de taxis local. Todo comenzó cuando la propia Cotech impuso una demanda a Uber Technologies, con sede en Estados Unidos, a su delegación en Colombia y a una filial en Holanda.

La Superintendencia determinó que “estas últimas (la delegación y la filial) incurrieron en actos de competencia desleal por violación de nomas y desviación de clientela al prestar irregularmente el servicio público individual de transporte”.

El órgano dependiente del gobierno estableció que “Uber BV” (la filial radicada en Países Bajos) como licenciatario de la aplicación Uber, presta el servicio de transporte público individual de pasajeros, al crear la oferta y poner a disposición de los usuarios dicho servicio. Esto viola las normas que regulan el mercado, genera una ventaja significativa y desvía la clientela de Cotech SA”.

Bajo estas premisas, en las que se afirma que Uber desviaba la clientela de la empresa colombiana, además de violar las normas de regulación de mercado, la Superintendencia “ordenó a las demandadas que de manera inmediata cesen los actos de competencia desleal declarados y que se ejecutan haciendo uso de la aplicación Uber”. La decisión, sin embargo, puede ser recurrida ante la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogotá. Esta llega días después de que la SPI multara a la aplicación por no cumplir una orden anterior.