Una humilde visión acerca de “The Rise of Skywalker”

Luego del tan esperado estreno del final de la saga de Skywalker, la crítica ha sido, en su mayor parte, negativa. El director J.J. Ambrams intentó satisfacer a los fans con otros regresos de personajes antiguos para darle una resolución que tratara de “emparchar” todo lo malo que dejó ‘The Last Jedi, algo que, según la mayoría, no consiguió. Pero, a mí sí me gustó y logró cautivar.

El tono siniestro que se le colocó a este episodio mediante las (re)apariciones de ‘Palpatine’ permitió, durante los momentos cruciales, impregnar la incertidumbre en las mentes de los espectadores de una manera muy lograda, lo que hizo el vínculo sentimental con los nuevos protagonistas de reforzara aún más. Aún teniendo en cuenta la decepción que representó la trilogía en general, esta última entrega tuvo su brillo propio.

Daysi Ridley estuvo a la altura.

Las actuaciones de Daysi Ridley como ‘Rey’ y de Adam Driver como ‘Kylo Ren’ cumplieron con las expectativas que tenían sus historias dentro del Universo de Star Wars y regalaron la pelea con los sables de luz que tanto demandaba el largometraje de una muy buena manera. Los “regresos” de todos los Jedi de los anteriores films en la batalla culminante entre Palpatine y Rey también sirvieron de elemento nostálgico y de mimo para los seguidores que se mantuvieron firmes desde 1977.

En tanto, los puntos flojos que tuvo ‘The Rise of Skywalker’ estuvieron en lo forzoso de la trama, principalmente por la falta de explicación para con la vuelta del Emperador y el vínculo sanguíneo de él con la nueva Jedi que, dicho sea de paso, no parecía ser muy necesario que digamos, pero que de alguna u otra forma se podía esperar si se conocía toda la historia de Star Wars. A su vez, la apresurada y simple concordancia entre ‘Ren’ y ‘Palpatine’ no convenció del todo, como también la reaparición de la nada del casco del asesino de ‘Snoke’ y de sus caballeros (quienes no aportaron al argumento).

Más allá de las deserciones que se puedan tener contra el guión, el Universo y su legado no serán manchados por esta última entrega, porque la franquicia es demasiado grande y significativa para la gran pantalla y sus fans que todos los personajes que se sucedieron a lo largo de estos 9 episodios dejaron, de alguna u otra forma, su huella en nuestros corazones. Y eso es de lo que se trata el séptimo arte.