El Clásico terminó ayer en un empate en el que el Real Madrid mereció mucho más que el Barcelona. Los de Zidane finiquitaron un enorme partido con un grandísimo Valverde y un Casemiro contundente.

El equipo blanco llevó la batuta durante gran parte del encuentro, llegando a portería, pero sin el premio del gol. La primera ocasión llegó por parte del Real Madrid donde Piqué sacaba en la línea un cabezazo de Casemiro a la salida de un córner. El Madrid seguía dominando, pero el Barcelona se acercaba poco pero con peligro. La primera jugada del Barcelona llegó de los pies de Leo Messi, cazando un balón muerto al borde del área que sacó Ramos en el área pequeña. El equipo blanco siguió acercándose al área. Fede Valverde tuvo dos ocasiones clarísimas de gol con dos zapatazos desde fuera del área, uno parado por Ter Stegen y otro que salió lamiendo el poste. Con 0-0 se llegaba al descanso.

El partido también tuvo su polémica con dos posibles penaltis no señalados al Real Madrid. El primero causado por Lenglet que da a Varane un plantillazo a la salida de un córner a los quince minutos del partido. Y el segundo casi consecutivo por un agarrón claro de Rakitic a Varane. Dos jugadas que el VAR no consideró penalti, lo que indignó al conjunto de Chamartin.

Ya en la segunda parte la tónica del partido fue la misma. Un Madrid dominador que daba muy pocas oportunidades de gol al equipo blaugrana. El Real Madrid pudo adelantarse en el marcador gracias a un gol de Gareth Bale, pero el asistente anuló el gol por fuera de juego en la jugada previa al pase, donde Mendy, que dio la asistencia a Bale, estaba en fuera de juego.

De esta manera finalizaría un partido donde los de Zidane merecieron mucho más y en donde los de Valverde no consiguieron dar su mejor versión.