El presidente zambiano, Edgar Lungu, ha pedido a Estados Unidos que retire a su embajador en el país. El motivo ha sido la crítica del representante hacia la condena contra dos hombres por mantener relaciones homosexuales. Lungu lo ha confirmado durante un acto religioso: “Zambia no quiere a personas que apoyan valores anticristianos”, dijo según el diario ‘Lusaka Times’.

El embajador estadounidense ante Zambia, Daniel Foote, publicó un comunicado en noviembre en respuesta a la sentencia, hacia la que dijo sentirse horrorizado, pidiendo al gobierno zambiano que considere su desfasada postura y legislación obsoleta. Foote añadió que los condenados “mantenían una relación consentida que no causó daño absolutamente a nadie. Entiendo que Zambia es una nación cristiana. Entiendo también que la Constitución fue redactada para proteger a todos los ciudadanos”.

A su vez, criticó la dureza de estas condenas sin sentido mientras que en Zambia, un país en vías de desarrollo y con una legislación de la etapa colonial, los funcionarios pueden robar millones de dólares de fondos públicos sin que se abra juicio, que cuadros políticos pueden agredir a ciudadanos inocentes por expresar sus opiniones sin que haya consecuencias, y los cazadores furtivos y traficantes pueden matar a numerosos elefantes, serrarles de forma bárbara y vender sus colmillos y hacer frente a una pena de cinco años de cárcel en Zambia”. Recordemos que la condena impuesta contra los dos homosexuales ha sido de 15 años.

“Las decisiones como esta sentencia represiva hacen un daño incalculable a la reputación internacional de Zambia al demostrar que los Derechos Humanos no son una garantía universal”, sentenció Foote.

Los dos sentenciados, Japhet Chataba y Steven Samba, fueron detenidos en 2017 en un hostal después de que una de las trabajadoras les viera manteniendo relaciones a través de una ventana.

El presidente Lungu volvió a afirmar, como ya había hecho en julio, que el país no cambiará sus leyes contra la homosexualidad.Algunas diferencias culturales han demostrado que algunos derechos que se disfrutan en otros países no pueden ser aplicados en todos sitios, como pasa en Zambia“.