El caso Zozulia

El futbolista del Albacete, Zozulia, fue el claro protagonista en el encuentro suspendido ayer entre el Rayo Vallecano y el Albacete. El futbolista ucraniano recibió una serie de insultos como por ejemplo: “Zozulia puto nazi”.

Sin embargo esta historia tiene unos antecedentes. La polémica entre el Rayo y Zozulia nace en el año 2017, año en el que el delantero ucraniano llega a Vallecas en forma de cesión procedente del Betis. A su llegada, muchos fueron los aficionados los que se acercaron para darle una bienvenida un tanto peculiar ya que únicamente fueron a insultarle e increparle sobre su pasado.

En su etapa en la que fue futbolista del Betis, se desveló una historia de su pasado. Zozulia apoyaba a los paramilitares ucranianos en la guerra contra los prorrusos. La guerra estalló con Zozulia en la filas del Dnipro ucraniano. Los radicales crearon una suerte de Ejército Popular con el objetivo de captar voluntarios para el batallón “Azov”, una unidad integrada por una parte de neonazis ucranianos y utilizaron la imagen del jugador.

Zozulia, que nunca ha escondido su apoyo al ejército ucraniano, dejó unas declaraciones en las que expresa claramente su postura: “Yo solo apoyo a mi país”. En su etapa en el Betis, el internacional ucraniano, llegó el día de su presentación con una camiseta con un símbolo parecido al “Pravy Sector”, partido ucraniano de ultraderecha y por el que el jugador habría mostrado un gran interés.

Todo esto nos lleva a lo que sucedió ayer en Vallecas. El partido se disputaba cuando empezaron los insultos al futbolista del Albacete. El árbitro decidió parar el encuentro con el objetivo de acallar al público pero esto fue en vano. Ni siquiera el aviso de la megafonía de que el partido se podía suspender acalló a la aficion vallecana. Y así fue, al descanso, el árbitro decidió suspender un encuentro en el que Zozulia volvía a ser el foco de atención.