Boris Johnson arrasa en las urnas y ya tiene vía libre para el Brexit

Ayer, el Reino Unido vivió sus terceras elecciones en cinco años. Hoy en Leteo, analizamos los resultados y las declaraciones de los líderes y, en exclusiva, las de una ciudadana española que ha vivido los comicios en primera persona.

Tras los numerosos intentos fallidos del Partido Conservador por ejecutar el famoso “Brexit”, que se llevó por delante a la exprimera ministra Theresa May, su sucesor en el cargo, el polémico Boris Johnson, ha logrado una abrumadora mayoría en las urnas que previsiblemente hará su sueño de salir de la Unión Europea una realidad.

Desde la convocatoria de los comicios, coincidiendo con un nuevo fracaso de la ejecución de la “operación salida”, los dos históricos partidos del Reino Unido, Conservadores y Laboristas, han llevado a cabo una campaña electoral con tintes prácticamente apocalípticos. Si creen que en España la situación se encuentra polarizada, es que no han seguido este último mes las declaraciones de Johnson y Corbyn, líderes de ambos partidos.

Ambos líderes dándose un apretón de manos durante el debate electoral.

Desde Leteo, en exclusiva para nuestros lectores, hemos tenido acceso a las declaraciones de una española residente en Reino Unido. Su nombre de usuaria es @nes_ka07. Nos comentó lo siguiente:Creo que va a ganar el Partido Conservador por una mayoría muy ajustada. Su campaña ha sido pro Brexit y, aunque desde el referéndum mi sensación es que la postura de mi gente ha cambiado más al Remain, la alternativa del Partido Laborista, que ha ofrecido mantener la NHS (Servicio Nacional de Salud Pública) y convocar otro referéndum, ha tenido un escándalo de antisemitismo. Esto les pasará factura en las urnas”.

“Como reflexión personal, yo llevo seis años en Reino Unido y tengo residencia permanente de hace uno (por el tema del referéndum, los europeos tuvieron que regularizar su situación). Yo no soy pro Brexit, así que preferiría que ganase un partido que no fuera tan adepto al Brexit. Muchos de mis amigos europeos han decidido volverse a sus países, porque hay una sensación de que pasamos a ser “ciudadanos de segunda”, nos comentaba Neska.

Sin duda, el mal mayor es Nigel Farage (líder del partido de extrema derecha UKip). A Corbyn no se le puede subestimar. Cuando Theresa May convocó elecciones pensando en ganar la mayoría absoluta y hundir a los Laboristas, Corbyn resucitó y consiguió casi un empate técnico que obligó a May a pactar con los Unionistas Democráticos”. Esta formación, de ideología nacionalista británica y conservadora, es la más grande de Irlanda del Norte.

El Partido Laborista, liderado por Jeremy Corbyn, no atraviesa su mejor momento. El líder es ampliamente cuestionado por la ciudadanía e, incluso, por miembros de su propio partido. Sin embargo, habría sido un error garrafal subestimar su capacidad de liderazgo, pues el laborismo ha presentado para estas elecciones un programa de medidas y reformas francamente revolucionarias, que cualquier votante calificaría de imposible, pero que el líder confiaba en llevar a cabo transformando la realidad social para los más desfavorecidos.

“En las próximas tres semanas escucharéis que todo lo que contiene este programa es imposible. ¿Por qué? Porque el sistema funciona perfectamente para todos los poderosos, aunque no funcione para el resto de la gente. Se trata de un programa lleno de medidas populares que el establishment político ha bloqueado durante toda una generación”

Jeremy Corbyn, en la presentación de su programa electoral.

Entre las propuestas del Labour party se encontraba la parcial nacionalización de la empresa British Telecom, con el fin de ofrecer banda ancha gratuita a todos los hogares británicos, la renacionalización de los servicios de ferrocarril y autobús, el aumento de 7 puntos en el impuesto de sociedades, o una subida de carga fiscal a los que cobran más de 90.000 euros al año. Pero la medida estrella tiene que ver con una de las principales banderas de la formación: la lucha contra la emergencia climática. De una sola vez, el laborismo pretende recaudar casi 13.000 millones de euros de las grandes compañías petrolíferas y gasísticas.

El lider del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, durante la presentación de su “programa de la esperanza” (Europa Press)

Sin duda, el programa de Corbyn de cara a los comicios ha sido realmente revolucionario, con propuestas desde la seminacionalización de sectores como la telefonía, el transporte hasta el aumento de impuestos para los más ricos. A pesar de todo, los votantes Tories no han defraudado al Partido Conservador, y con casi 14 millones de votos (frente a los 10 de los Laboristas) han dado la mayoría absoluta al candidato Boris Johnson.

A modo de dato curiosos, por cortesía de nuestro redactor Juan Ponce, sabemos que los Conservadores han arrebatado a los Laboristas la circunscripción de Blyth Valley, la cual llevaban dominando desde 1950. Se trata de un dato profundamente ilustrativo de la derrota experimentada por el partido de Corbyn a manos de Johnson. Del mismo modo, el Partido Nacional Escocés ha ascendido en su territorio, en detrimento del Laborismo, que ha conseguido un diputado de 59 posibles. En Gales, ha perdido Wrexham, feudo desde 1935. Simbólica ha sido también la pérdida del escaño de Tony Blair, exprimer ministro laborista.

En las declaraciones ofrecidas tras el resultado oficial de las elecciones, Boris Johnson se mostró eufórico: “¡Es la mayor victoria conservadora desde los ochenta! ¡Literalmente antes de que muchos de vosotros nacierais! Este resultado es incontestable y aleja las amenazas de un segundo referéndum”, declaró el líder”. “Voy a probar que habéis votado bien y me ganaré vuestra confianza en futuras elecciones. Voy a lograr que haya un Brexit el 31 de enero y retomaremos el control de nuestras fronteras, dinero, sistema de inmigración… y al mismo tiempo incrementaremos nuestro presupuesto en el Sistema Nacional de Salud (NHS)”. Parece que al Primer Ministro británico se le llena la boca de promesas. Ya será otro cantar el que las cumpla o no las cumpla.

Boris Johnson, durante una comparecencia. El lema dice “Hagamos el Brexit”

Por su parte, el gran derrotado de la noche, Jeremy Corbyn, ha abierto la carrera por el liderazgo del Partido Laborista para los próximos comicios, declarando que no se presentará a más elecciones y abrirá un proceso interno para preparar su sucesión. El laborismo ha perdido 59 escaños desde 2017, encontrándose en este momento en uno de los peores resultados de su historia. “Ha sido una noche decepcionante para el Partido Laborista”, admitió Corbyn, con semblante serio y desprovisto de su carisma natural. “No lideraré el partido en unas futuras elecciones generales”, sentenció.

En el interior del Partido Laborista, se echa la culpa al radical giro a la izquierda de la formación, promovido efusivamente por Jeremy Corbyn, de cara a las elecciones. Quizá por este motivo el candidato ha decidido dar un paso atrás, al comprobar que los votantes del Reino Unido no están preparados para digerir medidas tan radicales como las que se propuso implantar. Queda saber quién será su sucesor, y si mejorará la situación del partido o si este es sólo el comienzo de un declive de un grande sin precedentes.

Corbyn compareciendo, visiblemente abatido, ante los medios.

Tras los resultados, parece que el nostálgico pro Brexit de Boris Johnson ha obtenido los apoyos que necesitaba del pueblo inglés para ejecutar su plan. Desde Europa y el resto del mundo, quedamos a la espera de comprobar si el ejecutivo conservador hará efectiva la salida de la Unión Europea del país, y si se produce, el posterior triunfo o catástrofe de un Reino que, a día de hoy, no parece especialmente Unido.