Midway: el paradigma del buen cine de acción

Ayer me decidí por ir al cine a disfrutar de Midway. La película no llamaba mi atención en un principio pese a ser un apasionado del cine bélico. Fui a verla y me gustó.

La película narra la historia de la batalla naval de Midway, batalla que disputaron los americanos y japoneses tras el ataque de Pearl Harbor. Es una historia de la guerra, como otras tantas más, pero que en mi opinión acaba funcionando. Nimitz y Dick Best son los dos protagonistas de la cinta. El almirante Nimitz es el encargado de dirigir el ataque y la defensa de los buques de guerra estadounidenses, mientras que Best es el mejor piloto con el que cuenta la flota. Y en eso se desarrolla la historia: aviones, barcos, bombas, fuego, explosiones y diversión (para el espectador, claro).

La acción se reparte en dosis adecuadas y entrecortadas por una serie de tramas emocionales que no consiguen transmitir al público. Las historias personales quedan en un segundo plano para que salga a relucir toda la serie de efectos especiales y aviones explotando barcos que posee la cinta. No sé muy bien cómo, acaba funcionando. Quizá los derroteros vayan por el buen hacer de los efectos especiales y la maestría de Emmerich para llevar al espectador de la mano y conseguir que no se pierda entre planos, aviones iguales y pilotos parecidos. Todo queda bastante clarito y te permite diferenciar personajes, lugares y acciones.

Como típica película épica yanqui funciona bien, pero no nos dejemos llevar por los derroteros de lo típico: nada más lejos de la realidad, Midway no es la exaltación de los Estados Unidos, sino más bien de unos valientes muchachos. No vemos secuencias como en El francotirador en las que la bandera ondea en lo alto de bases y se sacan planos para relucir la heroicidad del ejército estadounidense; en Midway se trata de contar una batalla por sus dos bandos. El bando japonés es tratado con mucho respeto y la cinta deja en muy buen lugar al país nipón. No se humilla al enemigo, se ensalzan sus virtudes.

Por todo ésto, considero a Midway una película entretenida, sin más pretensiones que hacer pasar un buen rato en el cine y ser un largometraje que pueda ser disfrutado en las salas con una buena pantalla y sistema de sonido. Esa es precisamente su virtud: no tiene una ambición desmedida, a diferencia de otras películas como El irlandés.

Os dejo la ficha técnica de FilmAffinity para que observéis el gran elenco de actores con el que cuenta la película y la mala crítica generalizada.