El volcán neozelandés Whakaari deja al menos 5 muertos tras una erupción

Nueva Zelanda ha vivido una madrugada negra tras la erupción del volcán Whakaari, situado en el norte del país, también conocido como el volcán de la Isla Blanca. En el momento de la explosión, alrededor de 100 turistas se encontraban en la isla. Esta se ha producido sobre las 2:30 (hora local), más concretamente en la bahía de Plenty.

Tras el estremecedor suceso, el subcomisario de operaciones de la Policía neozelandesa, John Tims, ha informado en rueda de prensa de que la cifra de fallecidos asciende a 5, entre los que se encuentran varios ciudadanos extranjeros. A su vez, el oficial ha precisado que en el momento de la explosión, el cráter ha expulsado humo y cenizas. Del mismo modo, la Policía duda que hayan podido quedar supervivientes en la isla, de donde se había rescatado, además de los 5 fallecidos, a 18 personas que presentan heridas de diversa índole. No se ha podido certificar si aún quedan personas en la isla.

Seguidamente, Tims ha explicado que los servicios de emergencia no pueden acceder al lugar de los hechos por motivos de seguridad, alegando la inestabilidad del entorno físico. “Es importante que consideremos la salud y seguridad de los que regresarán a la isla”, ha añadido. Además de la Policía, la Fuerza de Defensa neozelandesa ha aportado dos aviones y dos helicópteros para patrullar la zona, así como un buque de la Marina que se encuentra en camino.

El volcán Whakaari, también conocido como de Isla Blanca, tras la erupción.

La primera ministra del país, Jacinda Ardern, ha asegurado que se trasladará a la zona junto al ministro de Protección Civil, Peeni Hanare, además de confirmar la presencia en la isla de numerosos ciudadanos, entre los que se encuentran tanto turistas como neozelandeses.

Ante la preocupación y ansiedad de los familiares de los presentes durante la erupción, la primera ministra ha pedido calma, asegurando que a Policía está haciendo todo lo posible. Asimismo, ha asegurado que la prioridad es dotar a los cuerpos de seguridad de los máximos recursos posibles.

Numerosos líderes internacionales se han solidarizado con los fallecidos y heridos en redes sociales, entre los que se encuentra el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez.

Nueva Zelanda cuenta con numerosos volcanes en activo, entre los que se encuentra el Tongariro, que protagonizó una erupción en el año 2012,  Ruapehu, que hizo lo propio en 2007, o el propio Whakaari, que sólo hace tres años volvió a expulsar materiales volcánicos. El volcán más grande del país, el Monte Taranaki, de 2.519 metros de altitud, se encuentra dormido. Sin lugar a dudas, Nueva Zelanda es un lugar de alto peligro volcánico, y a pesar de las precauciones llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad, resulta imposible contradecir a la Madre Tierra en este tipo de decisiones.